10 de diciembre de 2008

Donde la ciudad se destapa, Nuestra Consigna


Nuestro equipo periodístico en pleno, de izquierda a derecha: Ricardo "Nacho" Ramírez, María Paz Donoso, alías "Mapa", "Pame" De Vicenzi, Camila Espinoza, alías "Cami Maipú" y Nicolás "El Errante" Barrera.
Estudiantes de Periodismo - Universidad de Chile


Urbania existe para informar lo que no se informa. Esta redundancia no es una retórica por parte de nuestros periodistas. Es una realidad que afecta a la mayoría de los lectores, quienes no se sienten identificados con lo que aparece en los periódicos y han bajado los índices de lectoría. Por ello, los principales temas de las pautas informativas no son fiel reflejo de una comunidad.

En Chile existen grupos que son ignorados por la sociedad. Se ha transformado en una “ley de la selva”, donde la premisa cambia por “el que tiene más plata, es quien manda”. Es una población segregada, estereotipada, dañada por los recovecos de la historia reciente, fuertemente politizada y con cada vez menos representación.

La juventud, las minorías, los extranjeros… ¡Qué esperan ellos de nosotros! Son maltratados y vapuleados cada día con el bombardeo de información. En ellos nos quisimos centrar en este número cero. También pasamos por alto los hermosos lugares de Santiago, enterrados y olvidados en medio del basural de la gran ciudad.

El principal objetivo de Urbania es la existencia de problemas de la vida cotidiana en la ciudad, tema ajeno e ignorado por los grandes medios. Su perspectiva es social, enfocada en las relaciones interpersonales y en cómo la persona diariamente vive (o sobrevive) en la ciudad.

Además, nuestra consigna es presentar una información clara y consistente. Un reflejo de quienes viven el día a día en el anonimato. Quienes hacen la diferencia y luchan por sus ideales.

Es necesario destacar que Urbania promueve el cuidado de la integridad social. Hemos sido testigos de los retrocesos que nos afectan como comunidad y esto, lamentablemente, ha provocado una fuerte división ideológica. La sexualidad y sus mitos serán revelados en este medio informativo.

Esperamos que disfruten de nuestros reportajes. No sólo siéntanse informados, sino que también opinen acerca del trabajo periodístico, dedicado a dar luces sobre una realidad ignorada en su totalidad.

Ana Cadillo: “Tengo mi vida hecha en Chile y aquí moriré”

Por: Camila Espinoza L.

A sus 48 años y sin tener ningún titulo universitario, Ana Cadillo Nikao se convirtió en una pieza fundamental en la creación del periódico El Sol Noticias, el cual publica mes a mes información que ayuda y reivindica la imagen de los inmigrantes peruanos. Además, el orgullo y amor que siente por su patria lo expresa ayudando a su comunidad a través de la Asociación de Damas Peruanas, quienes realizan labores sociales. También se desempeña como tesorera del Club Libertad Trujillo filial Chile, entidad que se encarga de difundir el folclore peruano, organizando concursos de marinera, baile típico del país.

Lo que ha logrado esta limeña de nacimiento ha sido producto de su esfuerzo y liderazgo. Una de sus amigas, Rosa López, destaca “su capacidad de salir adelante, de nunca deprimirse y de ser emprendedora”. Muchos se sorprenden al ver como una mujer logró formar una vida en un país extranjero y posicionar un medio de comunicación único, donde sólo se publican noticias positivas. En el año 2007 recibió un reconocimiento entregado por la División de Organizaciones Sociales (DOS), dependiente del Ministerio Secretaría General de Gobierno, por la iniciativa de publicar el periódico de manera gratuita a los peruanos residentes en Chile.

Esta capacidad de ser líder puede observarse de inmediato al acompañarla. Es común verla fijar las rutinas en el hogar. Siempre esta tratando de guiar a los demás. Desde que su hijo ingresó al colegio se encargaba de organizar paseos de curso. No le importaba gastar tiempo y dinero llamando por teléfono a cada apoderado para recordarle lo que debía aportar.

Al llegar a su casa y observarla, encontramos a una mujer amable, tranquila, relajada y con una gran sonrisa. Nada parece perturbarla; no existe ninguna sombra de melancolía. Es que, a pesar de dejar su país, siempre se ha sentido cómoda en Chile. Aquí formó una vida en compañía de Jorge y sus hijos. Además, tiene su periódico, que es uno de sus grandes logros. Actualmente se desempeña como coordinadora de edición, mientras que su marido oficia de director. Los dos trabajan en su propia imprenta, donde el diario es editado e impreso; alcanzado una cifra cercana a los 7.000 ejemplares por mes.

En una de las oficinas de este lugar, Ana pasa la mayor parte del tiempo. Sentada en su escritorio y entre miles de papeles, se encarga de contestar el teléfono y de diagramar el diario en su computador. Se ha convertido en una especie de “maestra chasquilla”: ayuda a anillar calendarios, revisa planillas, toma las fotos para el periódico, redacta noticias, fija los temas a tratar en cada edición, va a conferencias de prensa y ayuda a diseñar algunas páginas del diario. Todas estas labores las ha aprendido sola, por ello se cataloga como “autodidacta en muchos ámbitos”.

Ana se siente orgullosa de tener un periódico. Como muchas cosas en su vida, esto se transformó en un desafío. Todo partió con una pregunta: “¿Por qué se muestra sólo lo negativo?”. Ella y su esposo siempre veían que en las noticias se caracterizaba a los peruanos como sucios, flojos y ladrones. Ana señala, un poco triste, que “los peruanos no somos eso, esa es una mínima cantidad en nuestra comunidad y nadie daba a conocer como nosotros realmente éramos.”. Por eso surgió la idea de hacer un medio escrito que reivindicara la imagen de los peruanos y mostrara otra cara de la moneda. “Todo lo que realce la imagen de la comunidad peruana y la integre con la chilena, va estar en nuestro periódico”, afirma Ana. Ese fue el punto de partida para crear El Sol Noticias en el 2004, donde se publican en su mayoría informaciones que guíen a los inmigrantes en materias legales, beneficios a los que puedan acceder en forma gratuita y noticias sobre las celebraciones religiosas.

La llegada a “Chile, Chile lindo, lindo como un sol”

Hace 18 años salió del Perú, decidida como lo ha sido siempre: tomó sus cosas y sola con su hijo -Ángelo de apenas un año- se trasladó a nuestro país, siguiendo a Jorge, su marido, quien poco tiempo después de casarse con ella, había sido trasladado a Chile por la empresa donde se desempeñaba como gerente de ventas.

A su llegada se encontró sola, en un país extraño. “Nunca estuvo en mis planes salir de mi tierra”, explica, pero no se arrepiente. Aquí en Chile encontró “un país ordenado, durante una época en que no existía mucha delincuencia”. Además, el año 2000 Jorge, apoyado e incentivado por su mujer, formó la empresa Impresos Gotteli. Ana siempre ha llevado las riendas del hogar; es el apoyo y motor de la familia. Su opinión siempre ha sido gravitante. Fue ella, quien decidió quedarse en Chile. Como ya era costumbre, su marido le pidió su opinión. “¿Regresamos a Perú o nos quemamos?”, a lo que su esposa respondió con firmeza: “A qué vamos a volver, es mejor que nos quedemos acá y que sigas con la imprenta”.

Así Jorge se dedicó a su empresa, mientras Ana se encargaba de la labores domesticas. Desde su matrimonio ella dejó el mundo laboral. Para su marido, “la esposa del gerente no podía trabajar de vendedora”. Fue así que se concentró por entero a disfrutar de una faceta desconocida para ella: la maternidad. Cuatro años después de llegar a Chile nació su segundo hijo, Diego. A pesar de compartir todo el tiempo con los niños, se sentía incompleta. Necesitaba trabajar, pues siempre fue independiente. “A mi no me gustaba pedir dinero, siempre estuve acostumbrada a gastar mi propia plata”.

Ana sentía que su labor de dueña de casa no era valorada. Desde su época universitaria como contadora, siempre había trabajado. Se presentaba a entrevistas laborales, sin importarle que exigieran estudios universitarios completos. Para ella nada era imposible, confiaba en que todo se podía aprender. “Yo se que puedo hacerlo”, se decía. Fue esa sagacidad y seguridad que conquistaron a un contador peruano, quien decidió contratarla como auxiliar contable, sin que ella supiera nada de la materia.

Desde entonces no se detuvo y se dedico a trabajar a tiempo completo, renunciando a la universidad. Su espíritu emprendedor y pasión por el trabajo la llevo, incluso a crear su propia línea de ropa Ankis Colección, Labor que abandonó al casarse el año1989.

“Vuelve a las viejas andanzas”

Para Ana, la crisis asiática tuvo un gran impacto, pues el rubro de la imprenta se vio muy afectado. Por esta razón, su marido debió despedir a casi todo el personal, porque ya no había alguien que se hiciera cargo de anotar los pedidos. “Ésa fue la oportunidad de hacer algo más que ser dueña de casa y de demostrar que yo podía desarrollarme en otro aspecto. Lo apoyé en la oficina y poco a poco comenzamos a repuntar en lo de la imprenta”.

Incorporarse nuevamente al trabajo no fue fácil, puesto que su marido no estaba de acuerdo; el hombre debía ser el proveedor. Pero Ana no cedió y con su carácter fuerte se impuso. Se encargó de las labores administrativas dentro de la imprenta. Sin abandonar su rol de madre, se preocupaba por sus hijos y “siempre estaba en la casa para recibir a los niños cuando llegaban del colegio”.

Desde aquel minuto, ya no se separará del trabajo. Cuatro años después se crea el periódico. Para ella, su desempeño laboral “es una forma de realización personal. Es mostrar que cada cosa o responsabilidad que tomo, la trato de hacer siempre bien”.

Esta forma de hacer que todo salga perfecto le ha acarreado algunos problemas. No le importa desgastarse trabajando el triple, si es necesario; con tal de lograr su objetivo. Su marido la tilda de perfeccionista y son comunes las discusiones, porque para Ana todo debe ser impecable.

Sueños pendientes

Sentada en el sofá de su casa, con su vestimenta parece dar señas de su sencillez. Ocupa una tenida sport que incluye un short, una polera y zapatillas rojas, que contrasta con el color mate de su piel. En su rostro no hay rastro de maquillaje, y su pelo esta libre de peinados, es que solo decide usar cosméticos cuando debe asistir a alguna cena. Sus gruesos labios esbozan una gran sonrisa, y sus ojos revelan sus rasgos asiáticos, heredados de su abuelo japonés. Al ver fotos antiguas pareciera que el tiempo no pasa por ella, mantiene el mismo peso, las arrugas parecen no poder alcanzarla.

Mientras se acomoda, relata que uno de sus mayores anhelos es que sus hijos conozcan el lugar donde vivieron sus padres: “Una de mis metas es que mis hijos conozcan Macchu Picchu, quiero mostrarles todo lo bonito que es mi país, porque ellos no tienen mucha idea. Son demasiados chilenos, chilenos de alma, corazón y vida”.

Sin duda, para Ana un gran regalo sería reunirse con su familia. Hace ocho años que no ve a sus padres, quienes aún viven en Perú. Sus hermanos se radicaron en Japón hace 12 años, tiempo en que nunca los ha visto. Por eso planea juntarse con todos el año que viene. Pensativa y un poco ansiosa, señala: “No sé cómo será el reencuentro, me imagino que muy emocionante”. A pesar de estar lejos de sus seres queridos, no volvería a vivir a Perú. “No es porque yo no quiera mi país”, aclara enérgicamente. “Si regresamos, tendríamos que empezar de nuevo. Ni Jorge ni yo estamos en edad para eso”. Y finalmente, antes de levantarse del asiento, afirma: “Tengo mi vida hecha en Chile y aquí moriré”.

La Ciudad de los Muertos

En las cercanías del cerro Blanco se levanta una verdadera ciudadela, la que cuenta con más de dos millones de habitantes, equivalente a un sexto de la población del Gran Santiago. Además, posee una gran cantidad de edificaciones. Lo peculiar de este lugar es que sus habitantes ya no tienen vida.

Por Nicolás Barrera R. y María Paz Donoso E.


La enorme plaza La Paz da la bienvenida a uno de los lugares con más historia de la ciudad de Santiago. Ricos, pobres, católicos y protestantes, tienen su descanso eterno en los terrenos del Cementerio General, un espacio en el que se respira la historia de Chile, el arte, la fe, e incluso el miedo.

El Cementerio General fue inaugurado en 1821 por Bernardo O’Higgins. Con la Ley de Cementerios Civiles, la tutela del lugar pasó de las manos de la Iglesia a las del Estado o Municipio. En la actualidad, la necrópolis esta bajo la administración de la Municipalidad de Recoleta.

Desde el siglo XIX hasta la fecha, el campo santo alberga a grandes personajes de la vida social, intelectual, cultural y política de Chile. Cerca de 30 Presidentes están sepultados acá, desde Ramón Freire, pasando por Arturo Alessandri Palma y Carlos Ibáñez del Campo, hasta Salvador Allende Gossens. Además, políticos como Jaime Guzmán y Orlando Letelier descansan en los patios del cementerio.

Entre otras figuras destacadas de la historia de nuestro país, se encuentran Andrés Bello, primer rector de la Universidad de Chile; Ignacio Domeyko, científico chileno; Mariano Egaña, principal redactor de la Constitución de 1833 y Francisco Flores del Campo, compositor de La Pérgola de las Flores.

En las 86 hectáreas de la necrópolis conviven una variada gama de diseños arquitectónicos, los que lo convierten en un lugar de estudio. Es posible encontrar desde una pirámide egipcia hasta un templo azteca, una catedral gótica y un mausoleo de estilo moro. Además, los patios cuentan con esculturas de artistas tan destacados como Rebeca Matte, Marta Colvin Andrade, José Perotti, entre otros. “Muchos estudiantes de arquitectura, periodismo, castellano, arte y fotografía, vienen a hacer sus trabajos aquí. Los chicos pueden encontrar lo que necesitan y la gente, en general, no sólo viene a dejar flores, sino que se siente representada y eso ha influenciado mucho la imagen corporativa que ahora tiene el cementerio”, señala Cristian Niedbalski, encargado de comunicaciones del Cementerio General.

Para conocer más a fondo el campo santo, existe la posibilidad de realizar un visita guiada; eso sí, estas son en la noche. En el Cementerio General relatan que se realizan dos tipos de recorridos nocturnos, los que son:


a) Recorrido Popular: “Este circuito muestra las sepulturas de personajes populares, animitas, el mítico ‘patio 29’. Se Pasa por los pabellones, por leyendas urbanas y también por las sepulturas más populares, donde yacen Víctor Jara, Chito Faro y Gato Alquinta; para finalizar en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos”. El encargado de llevar a los visitantes por estos lugares es el Jorobado.


b) Recorrido Histórico: “Con una mirada a través de la historia, el visitante se adentra en el sector más antiguo, el cual alberga exclusivas obras de arte y majestuosos mausoleos de impactante valor arquitectónico, personajes destacados, cuentos urbanos y antiguas leyendas como La Novia, La Llorona, etc. Se visitan las sepulturas de personalidades que marcaron nuestra historia, como la de los Presidentes Jorge Alessandri, Pedro Aguirre Cerda o Salvador Allende; además de grandes políticos”. El personaje que acompaña a los visitantes en este recorrido es el Monje.

De acuerdo a su impulsor, Cristian Niedbalski, “del 3 de Mayo de 2005 al 3 de Mayo de 2008 han venido 35.200 personas”, lo que ha hecho al tour sumamente exitoso. “La gente siempre se va conforme, la idea es que pase un poquito de susto, se ría con el humor de los personajes, todo dentro de un marco de sutileza, porque este es un cementerio y hay que mantener cierto nivel de conducta. Además, se les entrega mucha información a los visitantes, sobre todo con el mayor grado de pluralismo en lo referente a los personajes políticos. Esto ha cautivado al público y permite seguir aumentando la demanda”.

Las visitas tienen un valor de $ 2.100 por persona y son realizados los días miércoles, viernes y sábados, a las 19:30 horas, con una duración, aproximada, de 1 hora con 45 minutos. En horario de verano, los recorridos son realizados a las 21 horas. Los asistentes pueden llevar cámaras fotográficas o de video.

El Cementerio General no es solo un lugar en donde sepultar a los muertos, sino que también es un museo al aire libre. El gran capital cultural, patrimonial e histórico, convierten al campo santo en un espacio de encuentro con el pasado de Chile. “Antes del año 92' estaba la imagen del cementerio antiguo más grande del país, pero nada más. No había un gran trabajo en la imagen corporativa, porque no salíamos a la luz prácticamente en nada de difusión, a menos que alguien lo rescatara por ahí. De a poco se comenzó a traer a los colegios y, después, a los programas de televisión, con lo que hubo un leve cambio de imagen. Luego, este proyecto se reforzó, debido a que los cementerios - parque nos estaban ganando mucho terreno, y entonces se asomó el concepto de que 'Caminar por el Cementerio es transitar por la historia de Chile”, finaliza Niedbalski.



Lugar: Cementerio General


Dirección: Avenida La Paz, Recoleta (Entrada por Plaza La Paz), metro Cementerios (Entrada por Avenida Recoleta).


Abierto todos los días, de 8:30 a 18 horas


Acceso Gratuito



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Más allá de la muerte

Por los patios del Cementerio General, los vivos se pasean en conjunto con las almas en pena, seres que aún no pueden descansar en paz. Una variada gama de espectros, santos populares y leyendas urbanas, es posible conocer en las visitas guiadas que se realizan en la necrópolis. Dentro de las historias que tienen como escenario central a los pasillos del cementerio, es posible encontrar a la que envuelve a la animita de La Novia.

Según lo expresado en el Cementerio General, “se cuenta (de La Novia), que en el momento de casarse sufre un infarto al corazón. Otras versiones hablan de una caída por las escaleras de la iglesia en donde se casaba o el que realmente muere es el novio y ella, de pena, también pierde la vida. Tras la muerte de la mujer, su madre la embalsama para conservar su belleza y la sepulta en la necrópolis vestida de blanco, con la finalidad de representar su pureza. Algunos testimonios hablan de que la madre la visitaba a altas horas de la noche pasando por su cabello repetidas veces un peine. Además, hay quienes aseguran haber visto a la difunta rondando en las noches, por los vericuetos del campo santo, vestida de novia”.

Una investigación realizada por el Cementerio, establece que La Novia corresponde a Orlita Romero Gómez, quien fallece de peritonitis justo el día de su cumpleaños número 17. En la necrópolis agregan que “efectivamente fue embalsamada para conservar su belleza, de acuerdo a los deseos de su madre. Sumado a lo anterior, la viste de blanco para representar su pureza y la madre, hasta el día de su muerte, visitaba a su hija todos los días en horarios especiales, con el fin de evitar el acoso de los curiosos. Hoy, se encuentran sepultadas madre e hija en dicha sepultura. Lo demás, de acuerdo a nuestras indagaciones, son solo inventos”.


(Foto: http://www.flickr.com/photos/dsalgado/145978785/)

Alma de Guerrera, Corazón de Mapuche

Hace 6 años María tomó una drástica decisión. Tras visitar a una comunidad mapuche cercana a su casa, tuvo la convicción de que ella pertenecía ahí. Siguiendo a su corazón, en mapuche se convirtió
Por Nicolás Barrera R.

Era el atardecer del primer día de la semana. El sol se escondía tras la gruesa capa de contaminación del Gran Santiago y la noche daba sus primeros atisbos de aparecer. Mientras eso sucedía, la señora María estaba regando el antejardín de su hogar, en la comuna de Lo Prado, peguntándose que querrá preguntarle el joven estudiante.

“¡Ah¡ así que de los mapuches”, exclamó al saber que ese sería el tema de la entrevista

El caso de la señora María Oyarzo es muy particular. Por los avatares de la vida, llegó a una comunidad mapuche cercana a su casa. Unos vecinos la invitaron a conocer ese mundo, en donde se reúnen los descendientes de Lautaro. Nunca le habían gustado y llamado la atención los mapuches. Ni siquiera tiene ascendencia mapuche. Pero cuando pisó por primera vez ese lugar, jamás pensó que llevaría seis años siendo parte de esa comunidad Ella es una mapuche más, no de sangre, sino de alma.

“Descubrí que la gente hace ramadas. Hacen sopaipillas, comidas, toman mate y bailan….y me gustó. Esa primera vez que fui sentí algo aquí, en el corazón”.

Ese fulgor que estalló en su interior fue la primera señal de que algo la unía con la comunidad mapuche. El primer contacto, para poder ingresar al grupo, lo tuvo con el presidente.

“Había un reunión y me convidaron a mí, de visita.

- Por qué no entras tú aquí, me dijo el presidente, que tiene apellido mapuche.
- Pero, ¿cómo puedo entrar?.
- Tú pagas 200 o 250 pesos, pagas las cuotas mensuales y eres socia. Además, si quieres hacer tu ramada, solo me dices donde y listo.
- Estaría bueno, le respondí.
- Si po’, me dijo, si te gusta…

Como los chiquillos míos tienen apellido mapuche, porque yo estoy casada con un hombre de apellido mapuche, le dije ‘ya po’ y entré, junto a otra señora, una amiga con la que somos comadres. Por el apellido estaba fracasada, no me querían. Ahora puede llegar cualquier persona. El mapuche es egoísta, son ellos no más”.

A pesar de la buena acogida por parte del presidente de la comunidad, no fue tan simple su entrada como pensaba.

“Sí, yo quiero entrar, me decía. Uno, porque hay un machi y, cuando se esta enfermo, nos hace remedio de hierbas. Entonces, estando metida en los mapuches, nos hacía remedios gratuitos. Lo otro es por lo dental. El mapuche tiene mucha ayuda por parte del gobierno. Pensé que para arreglarme la dentadura, si no tengo plata, cuánto me va a costar. Entonces dije ya (voy a ingresar), tenía todo listo. Cuando me inscribí para hacerme socia, me rechazaron. Me dijeron que yo no tenía el apellido mapuche. El gobierno fue el que me rechazo…me dijeron que no. El presidente me dijo, ‘tráeme la libreta de matrimonio y ahí está’. Yo pude entrar porque estoy casada con un hombre que tiene apellido mapuche, por nada más”.

El presidente tiene el poder administrativo en la comunidad, mientras el Machi es el que tiene el poder cívico - religioso al interior del grupo y es siempre invitado a las ceremonias importantes.

María es una mujer de una profunda religiosidad. Hasta hace seis años pertenecía a la Iglesia Evangélica pero, por mandamiento divino, abandonó esa religión. Al ingresar a la comunidad mapuche, descubrió que ellos adoraban al Rehue, un tronco de madera tallado con un rostro similar al de un moai. Le sorprendió que la gente tuviese ese tótem y, antes de ingresar, decidió preguntarle a un pastor evangélico, que es tío de su yerno, sobre que tan santo y que tan profano era aquel trozo de madera. Pero ojo, quizás por vergüenza, le hizo la pregunta al pastor en nombre ‘de una amiga’. La respuesta fue categórica: “hermana, ellos se arrodillan y le rezan al de arriba”. Esas palabras la tranquilizaron, ya que le podría seguir orando a su Dios.

Alguien llama desde el portón del patio. Es Yasna, quién viene a dejar a la casa a Sebastián, su hijo. Eso sí, la maternidad la comparte con la señora María, quien cría al niño desde que éste tenía siete meses de vida. Para ese niño, ella también es su mamá. Para María, él es su devoción.

En el caso de las costumbres, no le costó mucho aprenderlas, en especial las comidas. Como viene del sur y siempre ha cocinado, no le fue difícil aprender la cocina mapuche. Aunque confesó que tuvo que pedir ayuda para hacer el catuto, también conocido como multrún, alimento a base de trigo que reemplaza al pan.

Durante mayo viajó a la zona de Temuco, en donde vivió una de sus grandes anécdotas relacionadas con la comunidad mapuche. “Llegué a una casa en donde la gente es mapuche. Un día me invitaron y me dijeron ‘oye, vamos a tal parte’. Ya, dije. Nos levantamos temprano, a las cinco de la mañana, y nos fuimos hacia allá ¡Hasta en lancha nos subimos!. Llegamos tempranito y desayunamos con sopaipillas, catuto, etc. Estábamos a punto de carnear al animal cuando, una vez oscureciendo, un mapuche me dice ‘sabe dónde estamos aquí’. No, le respondí. ‘Aquí fue donde se tomaron el terreno los hermanos mapuches. En esa parte (del bosque) llegaron los Carabineros el otro día, métale bala’. Anduve por donde mueren los valientes. ‘En ese lugar, en el bajo, mataron al chiquillo que mostraron por la tele (Matías Catrileo)’, me contó. ¡Ay Diosito!, dije, donde me vine a meter y, además, después iban a llegar los carabineros. Una hermana me preguntó con quien andaba y le dije que ‘yo no ando sola. Ando con el más grande, el de arriba y él me cuida.

Llegó la noche y los hermanos estaban conversando que se iban a tomar este fundo, lleno de animales. ‘Diosito que no vengan’, pedía. Pasaban los Carabineros y métale palos. El mapuche es muy decidido, no esta ni ahí con que lo maten y las mujeres son iguales. Sabe que más, les dije, si pasan los Carabineros y veo que los hermanos no fueron capaces, me voy a esconder, debajito de las matitas.

- Eres guerrera tú, hermana. Me dijo una mapuche
- May, le dije. Quiere decir Sí.
- Hay que defender.
- May.

En la noche, yo le pedía a Dios que me ayudara. ‘Usted me trajo a este lugar, usted me mostró estos campos, no permita Padre que haya más sangre aquí. Que le entreguen este terreno a mis hermanos, porque ellos no tienen terreno y no permita que ningún Carabinero venga’. No llegó ningún Carabinero, andaban lejos. A las 5:30 AM estábamos rezándole al Rehue para que no lleguen los carabineros. Al final entregamos el fundo”.

María tiene la convicción de que la lucha de las comunidades indígenas por los terrenos es legítima. El Gobierno les brinda ayuda económica a los mapuches, pero como ella cuenta, ‘entre los dirigentes se arreglan los bigotes’.

El reloj del living marca las 9:45. Llegó la hora de partir. El estudiante vuelve a su casa. La señora María pronto irá a dormir. Quizás, esta noche ella vuelva a hablar con Dios y a soñar con aquella comunidad que le brinda el sentimiento de pertenencia, algo que pocas personas a los 62 años aún tienen. Ella es María, ella es Mapuche.

Manual para leer una revista porno

¿Qué hay y qué no hay en la pornografía? Ya no están presentes en todos los quioscos, pero nunca faltan lugares donde conseguirlas. Veamos cuál es el “ardiente” contenido, para aclarar las dudas que no todos quieren resolver y entender el concepto, a veces errado, del “porno” en Chile.

Por Pamela De Vicenzi Torres

Antes de internarse en el mundo del sexo y las curvas peligrosas, hay que hacer una distinción de lo que se considera “pornografía”. La estricta definición nos habla de la inferioridad y la violencia hacia una persona. Es decir, una matanza puede ser considerada como “pornográfica”. Sin embargo, los prejuicios de fines del siglo XX encasillaron a las formas sexuales como porno.

Existen diversos grados o ramas de pornografía de corte sexual. Está el soft porn o “doble equis”, en donde visualmente se observa una relación sexual, pero los enfoques de cámara y la posición de los amantes se arman de tal forma que no muestran sus partes genitales.

La categoría que sigue es el porno que todos conocemos. Aquí las relaciones sexuales son más explícitas; ya aparecen los tríos, el sexo oral, la masturbación, entre otras formas de tener sexo. Existe también pornografía dedicada a los gays, las lesbianas, mezclando distintas culturas –latinas, nórdicas, afroamericanas–, bisexual y todas las formas imaginarias de relaciones sexuales. Aparte queda, debido a la legislación y el perjuicio tanto para las víctimas como para la sociedad, la pornografía infantil.

El objeto de análisis será una revista pornográfica internacional, pero con algunos contenidos chilenos. Esta publicación está categorizada como “triple equis” o hardcore, en donde aparecen imágenes explícitas. Su lenguaje es muy cercano a la jerga popular y las poses fotográficas son bastante sugerentes. Aunque parece poco creativo, las notas informativas y los reportajes tienen creatividad.

100% caliente

La revista 100% tiene en la portada de su número 188 a una morena con un conjunto de lencería que mezcla el calipso con el negro. Sus largos cabellos caen sobre sus pechos al descubierto. La primera página pertenece a la sección Sexopeludo, el cual nos habla de una cura para el pánico escénico: hacer el amor. Al costado derecho, un comic del noticiero de “TNN” y sus reporteros “echándose el polvo”. Otras noticias destacadas, como los lentes para ver mujeres desnudas y la DJ italiana que tiene con el “fideo tieso” a sus fans.

Luego viene una sección de cine “triple equis”, el cual consiste en entrevistas a actores porno, páginas web y comentarios de películas del mismo tipo. Después, una caricatura inspirada en Popeye, pero que lleva el nombre de “Popespinaca”. Si la historia original habla del amor entre Popeye y Olivia, siempre interrumpido por las maldades del gigante Brutus, ahora tenemos una versión sexual de los personajes, en el cual la espinaca provoca los mismos efectos del Viagra.

También aparece un reportaje sobre la ancestral mafia japonesa conocida como “Yakuza”, que data del siglo XVII. La etimología de su nombre proviene del black jack de Japón, en cuyo juego hay ciertas cartas que no sirven para nada, como los miembros de esta banda que se sienten parias de esta sociedad. Actualmente es una organización que percibe millones de dólares por concepto de prostitución, tráfico de drogas, juegos de azar, luchas de sumo y la extorsión.

En las páginas de este reportaje hay un suplemento más pequeño, pegado a la revista y de un tema distinto. Es la “zona hot”, un especial de fotos de relaciones lésbicas y tríos sexuales, con posturas bastante sugerentes. El coito y el sexo oral se toman el especial de la revista.

Además, hay consejos sobre cómo masajear el “yoni” o la vagina. Posteriormente, tres páginas dedicadas a la “zona de contactos”, en las cuales los lectores pueden dejar sus datos para buscar pareja y dejan constancia de su estatura, color de pelo, edad, opción sexual, rango etario ideal, forma de tener sexo –en el caso de los tríos– y detalles sobre sus partes genitales, acompañados de fotos al desnudo.

Finalmente, está el “Correo Ardiente” con Briggitte, para que los lectores envíen sus cartas contando sus problemas, experiencias sexuales e historias de la infancia. Al cerrar la revista, la contraportada muestra los contenidos del próximo número, con una mujer voluptuosa vestida con un corpiño negro.

Para coronar la lectura, la revista incluye un poster con fotografías de una mujer con falda y sombrero de tela escocesa, quien hace el amor arriba de una moto con un muchacho de proporciones optimistas.

Porno total

Lo que se desprende del análisis a una revista porno es una serie de imágenes explícitas, en donde las relaciones sexuales y las diversas formas de complacer a través del sexo son el plato fuerte. La gente es reacia a leer revistas porno por el tenor de las imágenes.

Este manual recomienda que la lectura se realice en pareja, para que la pornografía pierda ese sentido “vulgar”, estereotipado por la sociedad. No todo es imagen con el coito a la vista: los reportajes y notas llaman la atención por su creatividad y diversidad de temas, como en el caso de la mafia japonesa “Yakuza”.

Es porno total, en eso hay acuerdo. Pero no hay que temer a la pornografía. Todo depende del uso y los objetivos que cada persona quiera alcanzar para disfrutar de un buen rato de placer. O simplemente, para quienes no son amantes de la pornografía o la rechazan de plano, saber qué es lo que hay en una revista triple equis, cuyos senos en portada desaparecen de a poco en los quioscos de nuestro país.

Manual de cuidado para las ocasiones especiales: ¡CUIDADO CON LOS MITOS SOBRE LA SEXUALIDAD!

En Internet se puede encontrar cualquier cosa. Actualmente existen dudas acerca de los actos sexuales, cuya confusión puede derivar en enfermedades graves e irreversibles. La causa principal se advierte en la poca concurrencia de los jóvenes a los especialistas.

Por Pamela De Vicenzi Torres

La ignorancia en la sexualidad, sobre todo en los jóvenes, puede ser muy peligrosa. Aún no existe una conciencia colectiva tanto acerca de las enfermedades transmitidas a través de los fluidos, emanados de los aparatos reproductores de ambos sexos, como del embarazo no deseado.

Los especialistas afirman que los jóvenes obvian las consultas al ginecólogo o urólogo, ya sea por vergüenza o por temor, inculcado por los padres. “¿Cómo hacer que la gente se acerque a los médicos? Primero, creando conciencia de la necesidad de cuidarse”, dice el ginecólogo mexicano Roberto Silvestre, para un podcast de Conozca Más. “Hay que mostrar la realidad a los jóvenes antes de iniciar su vida sexual. Se ha demostrado en los países industrializados que si se les da mayor información sexual a los jóvenes, ellos retrasan su vida sexual dos años”, enfatiza el especialista en Reproducción.

El principal objetivo de las campañas de prevención de enfermedades de este tipo es informar a la juventud sobre los riesgos que conlleva el inicio de la vida sexual y consejos para continuarla sin problemas mayores. Pero Internet puede ser engañoso y entregarnos información innecesaria. Para ello recolectamos una serie de mitos acerca de la sexualidad, corroborado por los doctores Silvestre y Eduardo Cuéllar –ginecólogo chileno–. Son las típicas dudas de las personas que viven en una sociedad sesgada debido al tradicionalismo de Chile y América Latina.

Los principales mitos y preguntas frecuentes

La primera vez que se realiza coito se siente dolor y se sangra.

El coito no implica rotura de himen, ya que esta tela que recubre la vagina, puede incluso romperse haciendo ejercicios físicos bruscos. No todas las partes femeninas son iguales para todas las mujeres; el himen puede ser más resistente o no.
Además, hay que tomar en cuenta el grado de lubricación –ya sea natural o artificial­– que está sujeto a los días del ciclo menstrual.
Hay que destacar que la virginidad no depende del estado del himen, sino que es un concepto que depende de cada persona. Éstas se pueden considerar vírgenes porque no han empezado su sexualidad o porque no han realizado un coito. De todas maneras, no hay relación entre el himen y la virginidad, aunque la primera relación y su rotura pueden coincidir.

¿Cómo funciona el ciclo menstrual?

El ciclo menstrual normal consta de 28 días. Varía debido a las irregularidades causadas por problemas hormonales o la ausencia de anticonceptivos.

El día 1 del ciclo parte con el primer día de regla. No es el “1” del calendario. La menstruación –el sangrado– puede durar de 3 a 5 días. Después viene una fase de 5 a 6 días que se conoce como el período “no fértil”. En otras palabras, son los días en que la mujer puede tener relaciones sexuales sin quedar embarazada.

Si bien el día 14 corresponde a la ovulación, es decir, cuando el óvulo se desprende para ser fecundado, se cuenta como “período fértil” desde el día 11 hasta el 16. La supervivencia de los espermatozoides al interior del cuerpo femenino, cuya duración es de hasta 72 horas, puede provocar la fecundación si el día 11 hubo coito e ingreso de espermios al útero.

Finalmente, desde el día 12 hasta el 28, se minimiza el riesgo de embarazo y también se conoce como período “no fértil”.

Los especialistas advierten que durante las épocas no fértiles no es totalmente seguro que las mujeres estén protegidas del embarazo, ya que existen casos en donde la mujer ovula el doble. Por eso es necesario el uso del condón y también el uso correcto del anticonceptivo, el cual ayuda a regular la menstruación e impedir la ovulación.
Los métodos naturales, por su parte, no son totalmente efectivos si la mujer posee una menstruación irregular.

Las relaciones sexuales durante la menstruación tienen el peligro de infección o contaminación.

El coito durante la menstruación depende de la disponibilidad de la mujer, debido a que este proceso implica dolor en las paredes vaginales. Sin embargo, si un hombre posee una infección de cualquier tipo en sus partes genitales, la mujer puede contagiarse y acrecentar la enfermedad gracias a la gran cantidad de fluidos que emanan de la vagina en esa época, sobre todo sangre.

Uso correcto del preservativo/condón

El preservativo o condón es utilizado para evitar embarazos no planificados y enfermedades de transmisión sexual (conocidas como la ETS). Aunque no previene la concepción en su totalidad, sí protege de los virus que se transmiten a través de la piel y los fluidos de los genitales.

Lo ideal es adquirir un condón de marca conocida y vendido en lugares establecidos. La mayoría están hechos de látex, los hay lubricados, con sabores y colores, aunque los condones pigmentados pueden provocar algún perjuicio si se produce una alergia.

No deben llevarse en la billetera ni colocarlos en las carteras cerca de los perfumes o maquillajes. Tampoco guardarlos en los bolsillos ni cajuelas de autos. Manipularlos de tal manera que se conserven cerrados; en otras palabras, deben mantenerse como si saliese recién de fábrica. También fijarse en la fecha de vencimiento, ya que el condón posee lubricantes que pueden secarse o descomponerse y no sirve.

Para usarlo, el envoltorio del condón se abre con las manos (no con los dientes) en una de las esquinas. El preservativo tiene un receptáculo –parte sobresaliente– que es donde se desenrolla y ahí se almacena el semen al momento de eyacular. Se aprieta la punta del receptáculo y se coloca en la punta del pene. Después se desliza hacia abajo y debe llegar hasta la base. Si se produce un agujero en el condón, hay riesgo de que se reviente en medio del coito y debe cambiarse.

En caso de rotura del preservativo, no hay que alarmarse. Existen métodos de anticoncepción de emergencia. De todas maneras, no está de más reforzar el uso del condón con la ingestión de anticonceptivos orales o inyectables.

¿A partir de qué edad la mujer debe realizarse el papanicolau (PAP)?

El papanicolau o PAP es un examen de las células del cérvix (el extremo inferior del útero) y sirve para detectar a tiempo una anomalía de las células que puede derivar en un cáncer de cérvix o cérvico uterino. Debe realizarse un año después de iniciada la vida sexual y detecta el 95% de cánceres que no estén a simple vista.

EL CAR: Un movimiento juvenil revolucionario

Gonzalo Hidalgo es un joven de 18 años que, a diferencia de sus compañeros, compatibilizaba los quehaceres escolares y todo el estrés de la PSU con una de las actividades que le apasionaban: participar en el Colectivo Conciencia y Acción Revolucionaria(CAR), una agrupación de izquierda que nació hace un año y que actualmente esta integrada por alrededor de 15 jóvenes, cuyo rango de edad fluctúa entre los 13 y 21 años.

Por: Camila Espinoza L.

Gonzalo nos relata su experiencia en este movimiento. Su función en la agrupación consiste en ayudar en las tareas que se proponga el colectivo para captar adherentes. Nos explica que todo se inició “con un grupo de jóvenes afines con la política anarquista, es decir, poder popular, MIR; con ganas de impulsar al resto de la sociedad a seguir esta ideología. Así poco a poco se fueron sumando personas”.

El colectivo cree que “nuestra sociedad vive en un sistema corrupto, que debe cambiar para que pueda generarse una relación de cooperación entre las diferentes clases sociales, donde todos sean libres e iguales”, señala Karla Martínez, amiga cercana de Gonzalo. Esta es su bandera de lucha: buscar un mundo sin discriminación, donde todos tengan los mismos privilegios. También están en contra de aquellas instituciones que obliguen a las personas a efectuar algo que no quieren, como el servicio militar en nuestro país, el cual debe ser realizado por todos los muchachos chilenos mayores de 18 años.

Modus operandi

En el CAR, las decisiones se toman en conjunto a través de una asamblea, ya que, según expresa Gonzalo, todos son iguales. En estas reuniones discuten sobre la situación política nacional, el conflicto mapuche, la crisis económica, problemáticas estudiantiles, entre otros. Además se analizan asuntos internos de la agrupación, como el financiamiento, las tareas que debe realizar cada integrante, las actividades futuras, entre las cuales se cuenta la edición del boletín “Chispa de rebeldía”. En la publicación y elaboración de este medio trabaja más de un colectivo. El boletín se ha trasformado en herramienta para difundir sus ideas y plasmar libremente su postura respecto a diferentes temas.

Una de las principales actividades del colectivo es pintar muros, pero en ellos no escriben garabatos o rayones. Todas sus pinturas abordan una temática diferente. “El colectivo tiene murales con motivo de la conmemoración de luchadores y revolucionarios asesinados, causa estudiantil, mapuche, llamando a alguna agitación social, entre otras. Pero usualmente no mezclamos las causas en un mismo mural”.Todas estas pinturas tienen un fin: difundir su ideología de manera artística. Para ello dan a conocer” una postura política, informando sobre algún hecho sucedido y demostrando apoyo a alguna causa popular”.

Uno de los temas más importantes para el CAR en estos murales son los mapuches. Es común ver consignas como: “La tierra sera recuperada, La Sangre sera vengada” o “Newen Peñi” (Resistencia Hermano en mapudungun). “Siempre es un mensaje de apoyo a la causa mapuche y solidaridad con esta”, afirma Gonzalo.

Respecto a la etnia mapuche, también explica que para su movimiento esta comunidad es muy importante, porque “vemos en ellos una imagen viva de lo que es y ha sido la explotación, la discriminación, la opresión, la fuerza, la resistencia, la subversión, la cultura, etc. Creemos que ellos fueron los dueños de este lugar antes de la llegada de los españoles y algo de sus sangre compartimos con ellos gracias al mestizaje, y está de más decir que compartimos sus reivindicaciones”.

A través de los murales representan temáticas como el conflicto mapuche, todo de manera artística y llamativa. De hecho, han obtenido buenos resultados, ya que mucha gente se les acerca a pedir información sobre su agrupación y saber como participar en ella. También otras organizaciones se han interesado en realizar trabajos en conjunto con ellos.

Las pinturas son realizadas en casas de diferentes poblaciones, siempre con el permiso de sus respectivos dueños. Para comprar los materiales necesarios utilizan dinero de los fondos del colectivo que han ganado realizando diferentes actividades, como vender pollo y papas fritas en diversas comunas. E incluso, ellos mismos financian esta actividad, aportando una cuota de 1.000 pesos por persona.

Antes de terminar, señala orgulloso: “Somos un colectivo estudiantil, pero también nos consideramos revolucionarios. Participamos desde las asambleas de estudiantes hasta en las marchas mapuches. Como colectivo pintamos murales, realizamos de manera independiente o con otras agrupaciones actos en conmemoración del MIR y de los diez años de la caída de Ariel Antonioletti y el Toño Cunini”. Para manifestar su admiración, este 13 de diciembre se efectuará un acto en honor de la muerte de estos dos hombres.

Ariel Antonioletti y Antonio Cunini: un modelo a seguir

Para los integrantes del CAR, al igual que otros movimientos, existe un referente, que es el modelo a seguir. Karla explica que “realizamos ceremonias por aquellos que murieron luchando por algo mejor para nosotros e incluso murieron en manos de los pacos”.

Luis Antonio González, más conocido como Antonio Cunini, fue miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Fue asesinado el 13 de diciembre de 1990 por la policía en la sexta región. Tenía 27 años cuando rescató a una niña de un incendio provocado por Carabineros y éstos le propinaron un disparo en el pecho.

Por otra parte, Marco Ariel Antonioletti fue un militante del Mapu-Lautaro, quien hasta los 21 años era parte del grupo de presos políticos post-golpe. Mientras estaba internado en la sección de Oftalmología del hospital Sótero del Río, las Fuerzas Rebeldes y Populares Lautaro (FRPL) lo rescataron y lo trasladaron hacia la Villa Japón, en el sector poniente de Santiago. Alcanzó a estar dos días libre, porque el 16 de noviembre de 1990 fue asesinado por la policía que lo encontró en la casa donde se escondía.

Una chica que por fin puede ser como es... sin barreras por delante

Loreto Cecilia Bart Sandoval fue desde sus inicios una chica especial. En 2007 emigró del Colegio del Sagrado Corazón de Rancagua para estudiar Licenciatura en Inglés en la Universidad de Santiago. Me reúno con ella para ver como está y que ha sido de ella este año. La encuentro en las afueras del metro USACH. La noto más liberada, más tranquila, con una serenidad increíble. Muy al contrario de cuando estudiábamos en las “monjas”.


Por: María Paz Donoso E.


Loreto, a primera vista, llama la atención. Polera negra con jeans anchos, pelo corto hasta el mentón, ancha de caderas, inclinada hacia delante para caminar y con su forma de hablar entre femenina y masculina, me muestra su nuevo espacio. “Aquí ves gente de todas las carreras. El ambiente es espectacular, ya que como la USACH está en un solo lugar, puedes apreciar realmente la diversidad. Está todo a la mano.”


En su página del anuario, las amigas recalcábamos una característica muy especial. “Fue demostrando sus habilidades escolares sacándose buenas notas a pesar de no estudiar, por lo que ponía atención y tomaba apuntes”. Mientras todas nos estresábamos, ella andaba por la vida relajada. De 50 libros q ue nos dieron para leer en la básica, se leyó con suerte 10. Siempre decimos que si la Loreto hubiese estudiado más, habría sido la primera del curso. Amante de juegos online y de series japonesas de amor entre mujeres, podía pasar tardes enteras frente a la pantalla de su “Lentium”.

La “Lore” llegó al colegio en quinto básico. Nunca siguió los modelos de una chica común. Tenía actitudes más bien masculinas, era fan de los videojuegos y talentosa para el dibujo. “Mi manera de ser no correspon día al perfil de una niña del colegio, era un tanto marimacha, así que no, porque el colegio formaba señoritas”. En ese proceso, conoce a dos niñas que habían llegado aquel año: Nicolé y a mí. Teníamos los mismos hobbies: la animación japonesa, el Nintendo, dibujar, entre otras cosas, mientras la mayoría ya pensaba en sus homólogos del colegio de curas, los chicos del Instituto O’Higgins, mejor conocidos como “Mochos”.

“Mis relaciones con la gente no eran ni chicha ni limonada. Con algunas personas simplemente no me llevaba, en especial con las más cuicas y huecas del curso, que me discriminaban porque no era femenina como ellas. Luego me empecé a adecuar a la dinámica del colegio, pero comencé a tener problemas con la autoridad, porque con varios profes no hacía las tareas y tampoco, de hecho, me importaba, como tenía un buen rendimiento y comportamiento, para qué. Además me cargaba leer por obligación, de toda la básica, de los 50 libros que nos dieron, leí, a lo más, 10. La mayoría de las cosas las aprendía escuchando”.

Fue en sexto básico donde conocimos la opción sexual de la Lore. A fines de ese año, le gustó su primera niña. Luego, en octavo, le gustó otra compañera; la chica matea del curso, la Vale. “Me daba risa, porque sus reacciones eran muy de niñita chica, se ponía roja. Yo la seguía molestando más allá de que me gustase porque tenía reacciones tan extrañas y tan desviadamente idiotas. Por ejemplo, yo le decía: ¡Hola! Y se empezaba a golpear contra la pared, ¿cómo un niñito enfermito? Un día le estaba golpeando el brazo con una regla y ella respondió diciendo: ¡Ya basta que me masturbas! Y yo: Pero que te pasa! Y ella replicaba: No, yo te dije que me perturbas, no que me masturbas”.

Ese año culminó la separación de sus padres, que venía desde hacía dos años. El paso de la básica a la media se veía fuerte, porque para su familia era una ocasión muy importante. “En especial por mi hermana mayor, que ya estaba en la media. Yo siempre era la ‘hermana de’”. Las comparaciones con ella eran evidentes en todos lados, y la Lore veía cómo su hermana era vista como “la chica perfecta” “Yo era su sombra, me daba lata, entonces adopté una personalidad de animadversión con ella”.

Como el año anterior había sido muy malo, la Lore había decidido dar una vuelta de página radical, pero no sabía lo que le deparaba el destino. En primero medio llegan varias niñas nuevas, entre ellas, la Alicia. “Al principio con suerte nos hablamos porque hubo una relación muy extraña. En un inicio, la Alicia se juntaba con la Francisca, la primera chica que me gustó en sexto, entonces ella le metió mierda en la cabeza diciéndole a ella y a todas las chicas nuevas que llegaron que no se reunieran conmigo”. Al pasar los meses, la Alicia se le acercó, y allí comenzaría un diálogo que no se rompería en mucho tiempo. “Era como que ambas estábamos en los extremos de la sala, sin embargo, nos hacíamos un par de señas y nos entendíamos mensajes completos. Así empezamos a hacernos cada vez más cercanas”.

Cuando conocí a la mamá de la Alicia, desde un inicio no le caí bien y, de hecho, según los argumentos que me daba, era porque yo había hecho una reverencia cuando la saludé y eso, para ella, era una muestra de superioridad, siendo que con eso mi intención era al revés, entonces a partir de ahí hubo una dicotomía entre la relación que tenía con la Alicia y con su mamá, que no soportaba que ella se juntara conmigo”.

Pasaron los días y la Alicia comenzó a ponerse arisca. La Lore se sintió mal. A fines de julio de 2004 se reunieron en la capilla de enseñanza media y la Alicia le confesó que se le movía el piso por ella, pero que no estaba segura. “Aunque mi corazón me decía ¡dale por ella! mi mente me señalaba otra cosa. “Le advertí en ese minuto que ser lela (lesbiana) es peligroso en un colegio de monjas. Eso no importó. Nos dimos un beso y luego la Alicia baja la cabeza, se queda en mi hombro, y me dice: ‘Hay un problema. Me gustó’. Nos quedamos tirando toda la noche hasta un cuarto para la una de la mañana”.

El escándalo que se armó en el colegio fue tremendo. Los papás de las dos chicas estaban desesperados, tratando de ubicarlas. Las hermanas buscaron por todos los rincones del establecimiento, hasta que abrieron la capilla y se encontraron con la sorpresa. La hermana cecilia ve la cara de la Lore y grita ¡¡¡SANTO DÍOS!!!!. Eso no podía estar sucediendo. El colegio más antiguo de la congregación en Chile no podía tener un problema así. Llamaron a las dos a Inspectoría para que escribieran en una hoja una versión de lo que habían estado haciendo. La versión oficial que manejó el colegio, hasta este minuto, es que se quedaron dormidas. Pero eso sólo fue una apariencia.

El 22 de agosto de 2004 empezaron a pololear, no sin obstáculos. “Nos amenazaron con echarnos del colegio, de la manera más políticamente correcta. Sacrifiqué mi estado de alumna bien para evitar que echaran a la Alicia”. El primero medio sería caótico. “Tuve problemas a nivel de amistad, de curso, de pelambres en camarines. Fue un año cuático, además mi mamá se mamó todo ese proceso”.

En el verano del 2005, la Alicia termina con la Lore, porque se puso a pololear con un chico. “Me destrozó. Me llegué a tirar al suelo de tanto llorar, a romperme la ropa. Sacrifiqué mi lomo por ella y mira como me pagó. En segundo (medio), ella me trataba como una perra y yo le decía que era una mujer de la vida. Me sentía miserable en esos momentos. Pero la ayudaba con su pololo porque era mi amiga. Después me presentó un amigo por Internet, que se llamaba Pablo. Pololié con él, y cuando le conté a ella, se le cayó la cara”. La Alicia rompió con el pololo y, en un taller de arte, le dice a la Lore: “Envidio al Pablo porque te tiene a ti y yo no”. “En ese minuto me dieron ganas de golpearla. Había estado con el otro tipo sólo por darle el gusto a la mamá, que se sentía dichosa porque estaba con un niño.”

En segundo medio, la tía Yeni tomó la jefatura del curso. “Ella y la nueva coordinadora académica que llegó ese año se las jugaron por nosotras. Ellas nos entendieron, se llegaron a quemar las pestañas porque éramos tema en los consejos de profesores. Nos decían que cuando nos mirábamos nos salían chispitas de amor y eso era maravilloso, a pesar de que habían algunos profes que de forma implícita nos decían ¡vayánse! y por detrás eran unos hipócritas”.

Fue tal el cariño que la tía Yeni le tuvo a la Loreto, que dentro de su estrés por tener tres cargos en el colegio, la solicitaba para todo: que le ayudara a instalar computadores, que le enseñara inglés a sus dos hijos, incluso que le fuera a pagar las cuentas al Servipag. La Lore se definió como su perkins. Eso duró hasta el fin de su época escolar.

“Ese año lo logramos terminar bien, ya que la Alicia se había sacado a este tipo de encima. Traté de perdonarla, pero siempre con cierta desconfianza, por lo que había pasado a principio de año”.

“Empezamos tercero medio y de nuevo me sale con un pastelito: De que no me quería más y que iba a empezar a pololear con otro chico. Yo dije: ¡Otra vez arroz! Pero dije que ya no valía la pena hacerse más caldo de cabeza, además que a mi papá le ofrecieron la posibilidad de irse a Antofagasta y me dijo que se iba si yo lo acompañaba. En ese momento pensé: si mi padre me ofrece irme para comenzar una nueva vida y olvidarme de todo, la persona que amo está con otro, entonces esta es una buena oportunidad para recomenzar. Le planteé el tema a la Alicia con esta pregunta: Si yo me voy lejos: ¿Estarías dispuesta a ir a buscarme? Ella me dice que sí. Le propuse, entonces, que me diera un último beso para ver si sentía algo. Después de ese último beso, se hicieron muchos más y me dice: No podría estar lejos de ti, porque para bien o para mal, te necesito.”

La Lore, finalmente, se quedó en Rancagua ese año y decidió aperrar por la Alicia. Tercero lo define así: “Entre comillas, fue un buen año, a pesar de las dificultades académicas por los electivos y todo eso. Con la Alicia tuvimos altibajos, pero a si y todo logramos salir adelante, pero por mi parte siempre estuvo esa desconfianza con ella por el temor de que me pudiera cagar. Estaba curada de espanto.”

“Luego vino cuarto medio. Al iniciar cuarto la Alicia me dice que le gustaba otro chico que estudiaba en el Comercial… Yo ya estaba aburrida. Que cada verano dudara… por darle el gusto a la mamá de estar con un niño… me aburrí. Un día me dice que cada vez que estaba con el cabro del Comercial, pensaba que me besaba… ¡No tiene sentido! Le dije que me dejara tranquila, que necesitaba prepararme para entrar a la Universidad. Pero no se aguantó. Y volvimos. El 22 de marzo de 2007, curiosamente los días 22 volvíamos o terminábamos. El pololeo aquí fue bastante lindo y bien. Terminamos este año juntas y ¡sí! Podemos tener un mínimo de libertad”.

“El final de 2007 fue bueno. La diferencia en nuestros RUT era tan mínima que dimos la PSU en el mismo liceo. El segundo día nos fuimos a una plaza que estaba cerca del local y nos sentamos a abrazarnos y en ese minuto llega un tipo que nos dice: ¡Salgan que voy a llamar a los carabineros! Me dio tanta impotencia sentir esa discriminación de nuevo, ni siquiera nos estábamos comiendo ni nada por el estilo, me puse a llorar de la rabia, pero la Alicia me dice: Tranquila mi amor, ya llegará el momento en que estaremos juntas”.

Terminó cuarto medio, pasa el verano de 2008 y antes de que la Lore entrara a la USACH, la Alicia le dice que no pueden seguir juntas porque ella quería ser monja. Lo del convento era en realidad una excusa; había comenzado una relación con un chico del coro, Pipo, en el que siempre había participado. “¡Desde cuándo Pipo es Dios!, No lo soporté. Me volvió todo el rencor con ella. Me sentí miserable”.

La Lore, asimismo, se hizo conocida en el colegio por su carisma católico y fuerte participación en la pastoral. Cuando le preguntó porque participó tanto en ese ámbito, me responde: “La pastoral del colegio estaba desfigurada, había perdido su perfil católico. Por eso dije: Quiero cambiar esto, soy creyente, pero no necesariamente una Opus Dei ni nada por el estilo. Yo no tengo la visión del Dios que juzga. Lo que estaban enseñando las monjas era retrógrado”.

Del colegio la Lore saca las siguientes conclusiones: “Aprendí mucho de él en todos los sentidos. Conocí a mi primer amor, lo básico de castellano, matemática, y viví una mezcla de cosas buenas y agrias”. En el instante en que le pregunto si le echa la culpa al lugar por lo que vivió, me dice: “Más que el lugar, fueron las personas. Había gente que me hizo la vida imposible, pero también hubo compañeras y profes que me apoyaron y me entendieron. Quiero al colegio, pero sé que hay cosas que hay que cambiar y eso es lo que me impide volver muchas veces”.

Al referirse a la Alicia, reflexiona: “No la voy a olvidar, porque fue mi primer amor. A veces fui mala con ella por el rencor que de repente sentía por todo lo que había pasado, pero como dice una frase, al primer amor se le quiere más, pero a los otros, los quieres mejor”. Al preguntarle si ella cree que si hubiese conocido a la Alicia en la USACH, habrían tenido una relación más libre me dice, bromeando: “¡Hubiésemos tenido sexo lésbico en los pastos! Jajaja... no, no, nada de esas cosas, probablemente seríamos pareja en buena onda, pero no fue sólo culpa del colegio y de Rancagua, que es una ciudad conservadora, chica, en la que todos se conocen y se encuentran en un mall que es más chico que el Eurocentro, sino también de nuestro carácter, que en sí es fuerte, más las presiones del colegio, la mamá de la Alicia, mi familia, etc. Perdí a una gran amiga porque estamos en mundos distintos. Pero siempre estará en mi corazón por lo que viví con ella. Si nos reencontramos después de 25 años y seguimos siendo amigas, la raja”.

“Decidí que el amor que sentía por ella lo derrocharía con mis amigos, se los entregaría a ellos. Lo que tenía con la Alicia era una bendita maldición. Nos buscábamos muchas veces para hacernos daño y la U me limpió de eso.”

El cambio del colegio a la Universidad fue positivo para Lore: “Si eres cerrado de mente, no puedes estar aquí en la USACH. Los cabros son muy relajados. Yo aquí soy feliz porque en los pastos me puedo tender, acostar, comer, leer y hacer mis cosas tranquila. Puedo incluso abrazar a mis compañeras como amigas, no como en el colegio, que si lo haces altiro piensas que eres lela. Ves parejas de todo tipo, sean hétero o no y la pluralidad que existe es fenomenal. Además lo que me da más lata es que nadie le tiene fe a esta U, en Rancagua y en especial entre los profes del colegio existe una imagen sesgada, que casi te pasan terrorismo I o II. Es verdad que la USACH es una universidad de izquierda, pero sea de la tendencia que sea, el nivel de educación es muy bueno. Y quizás puede sonar antipático lo que voy a decir, pero que la mitad del curso se haya quedado en Rancagua haciendo PREU, porque el recuerdo de algunas personas que me hicieron sentir mal en su momento sigue latente”.

En agosto pasado, la Lore y la Alicia tuvieron su final, un cierre de capítulo. En el mismo lugar donde se dieron su primer beso y se armó el escándalo: la capilla de enseñanza media. La Alicia le pidió a la Nicolé que estuviese presente, pero nuestra amiga no aguantó más. Fue allí donde la Alicia, aún pololeando, le dice a la Lore que todavía se le mueve el piso por ella. Se besaron. Fue la última vez.

Después del cierre, según Ricardo, su mejor amigo en la U, ella dio un giro rotundo de 180º: “Era otra persona, más dispuesta a querer a la gente y a recibir cariño. Hasta le presenté una amiga de Castellano, la Lía”. “La Lía me movió el piso al tiro. Fuimos a mi departamento en un carrete que teníamos y tiramos. Es la única persona que me ha robado un beso en mi vida”, recuerda la Lore, sentada en los pastos de la FAHU. Sin embargo, Ricardo estuvo presente el día en que la Lore terminó con la Alicia y dice: “Me dieron ganas de pegarle con un guate cuando la Lore me contó lo que había pasado”. Definitivamente no soporta a la Alicia. “Me tuvo miedo cuando me vio” finaliza Ricardo.

La conversación termina. Con una compañera de U, la Lore me va a dejar al metro y me fui muy satisfecha. Por fin puede ser ella tal cual es, sin trabas y sin la obligación de ser, como lo decían todos los días en el Sagrado Corazón de Rancagua, “auténticamente femenina y sólidamente cristiana”.

SANTIAGOABRAZA: Desacelerando la vida

Hace poco más de dos años, algunos jóvenes chilenos se entusiasmaron con un movimiento internacional llamado “Free Hugs”. Éste pretendía que sus voluntarios abrazaran a personas que no conocen, con el solo fin de hacerles el día distinto. En Chile, si bien es un grupo que no cuenta con un número determinado de participantes, no es difícil verlos en lugares céntricos de las ciudades más grandes del territorio, entregando algo de cariño.

Por: Ricardo Ignacio Ramírez Vallejos

Un grupo de entusiastas jóvenes, estudiantes universitarios o de los últimos años de la enseñanza media la mayoría de ellos, están emplazados en medio de una de las esquinas más concurridas del centro de Santiago. La arista en la que se unen el Paseo Ahumada con el Paseo Huérfanos es el lugar elegido para desplegar coloridos carteles, risas, gritos y “buena onda”. Todos ellos están decididos a dar abrazos a gente que ni siquiera conocen, por el simple hecho de entregarles un buen rato. Tienen en la mente la idea de darle a los apurados transeúntes una experiencia distinta.

El surgimiento

“Free Hugs” nace el año 2004, con la historia del australiano Juan Mann, quien al pasar por un período solitario de su vida y con la consciencia en su mente del poder que un abrazo puede tener sobre las personas, decide salir a repartir estas muestras de cariño a quienes transitaban por el Pitt Mall Street, en Sídney. Un día, mientras abrazaba, Juan fue grabado. Ese video fue subido al portal Youtube, desde donde se hizo mundialmente conocido.

Ver video aquí

Esta misma grabación fue la que vio Danilo Urbina, fundador de Santiagoabraza, el ala chilena del movimiento internacional. El joven cuenta que al ver el video “encontré tan bacán la campaña. Fue como ‘¡wooo, qué simple y qué llenador al mismo tiempo!’ Era toda una intervención pública”. Desde ahí, Danilo se lanzó a la búsqueda de grupos que estuvieran abrazando en las calles de Santiago, y los encontró. Corría el año 2006 y el movimiento ya se hacía internacional.

Urbina cuenta que si bien existía gente que salía a entregar abrazos, no habían medios de información. A partir de ahí nació su idea de crear el blog Santiagoabraza, desde donde estos chicos se encargan de mostrar a la gente lo que hacen. De esta manera, entre otras cosas, son capaces de animar a nuevos participantes para seguir con el movimiento. “Acá habían grupos de hace tiempo que daban abrazos, pero no existía ninguna instancia de información sobre esto. Por lo tanto, hace un año más o menos, comenzó a funcionar el blog Santiagoabraza, dando información de este movimiento en Santiago y en Chile. Así de poco nos comunicamos con grupos en Viña, Concepción y Antofagasta, además de otros no tan estables, pero que también participaban en la campaña”, cuenta.

Sociedad individualista

Así, reuniéndose todos los fines de semana en puntos concurridos de la capital y con un lugar asegurado en la Web 2.0, el ala chilena de “Free Hugs” comenzó a funcionar formalmente. Las motivaciones que tienen los jóvenes para participar en esta campaña son claras: “Queremos plantear la idea de que estamos en una sociedad cada vez más individualista, que hay cosas que estamos perdiendo y entre esas está el contacto con los otros. Con los abrazos se muestra lo importante que puede ser el contacto físico con otra persona, todo lo que te puede entregar”, dice Danilo.

La idea es reencontrarnos con nosotros mismos, dejar de lado el apuro de la vida cotidiana o la inseguridad que produce estar al lado de alguien que no conozco. Estos jóvenes pretenden entregarse por completo en un abrazo que le puede cambiar el día a un transeúnte triste. Es una simple muestra de cariño que no tiene otro fin que mostrar la importancia de entregar y recibir amor, aunque este venga de un completo desconocido.

Sin embargo, continúa siendo extraño ver a un grupo de personas saltando en medio de una calle para entregar un abrazo. La respuesta de los transeúntes chilenos no ha estado alejada de esta apreciación. “Hay de todo, desde gente que corre a abrazarte y que le encanta la iniciativa, hasta los que le carga lo que estás haciendo y te miran con la peor cara del mundo. Pero en general la gente te queda mirando con cara de ¿qué onda? y luego sonríe al ver gente dándose abrazos porque sí”, cuenta el fundador de Santiagoabraza.

Pese al mal recibimiento de algunos transeúntes, los jóvenes siguen en pie con su campaña. Lo hacen especialmente por la gente que “como nosotros es más de piel, que le gusta el contacto físico pero que no lo tiene”, dice Danilo. Las respuestas como “gracias por tu abrazo, me abrazan solo para año nuevo”, “hace tiempo que no me abrazaban” o “abrazarte a ti es como abrazar a mi hijo, pero él es muy frío” son las que mantienen a los abrazadores con la mente y el corazón puestos en el objetivo de mostrar la importancia del cariño en una sociedad que se hace cada vez más distante, más individualista, más solitaria.

Su apoyo a la Teletón

En Chile, año a año se realiza una campaña benéfica que por 27 horas une a los habitantes del país en torno a una meta en dinero que es entregada a la institución llamada Teletón. Esta acoge a menores con problemas motores, malformaciones o enfermedades psicológicas. En la última campaña, realizada el 28 y 29 de noviembre, Santiagoabraza no quiso estar ausente.

Fue así como nació la idea de la “Abrazatón”. Los jóvenes se propusieron entregar abrazos durante las 27 horas que dura la campaña solidaria. Buscaron empresas que apoyaran su iniciativa y que fueran capaces de donar una suma de dinero si conseguían la meta de abrazar a más de cinco mil personas.

Las empresas patrocinadoras fueron la Imprenta Undurraga y la Envasadora Faoenva, quienes entregaron un millón de pesos a la Teletón al cumplir la meta propuesta por los abrazadores. De hecho la meta fue duplicada, durante las más de 25 horas que estuvieron en las calles de Santiago, lograron abrazar a diez mil personas.

Esta última fue solo una muestra del espíritu solidario que mueve a los miembros de Santiagoabraza. La idea es entregar cariño, es demostrar la importancia que tiene detenerse a dar un abrazo, un beso, a conversar un poco o a simplemente ver a las demás personas pasar y desacelerar la frenética vida cotidiana. Con estos principios firmes, los abrazadores chilenos continuarán con su generosa misión.

La revancha de los itinerantes

Después de que el Municipio de Santiago prohibiera a los artistas populares trabajar en la calle, existen actualmente dos proyectos que intentan regular su labor: una ley y un acuerdo con la Asociación de Municipalidades se transforman en las nuevas oportunidades para que ellos puedan volver a llenar de color las calles de Santiago.

Por: Ricardo Ignacio Ramírez Vallejos

En medio de un montón de gente que avanza rápido, sin mirar a los lados, con la vista puesta en una meta que se pierde en el horizonte, se alza la figura estática de un hombre pintado de rojo. Algunas personas que lo observan a su alrededor le dejan monedas en un tarro, provocando que este haga moldeables contorsiones con su delgado cuerpo.

Estamos en el centro de Santiago, especialmente en el popular Paseo Ahumada, punto neurálgico de las compras y del convivir de los más de cinco millones de habitantes que tiene la capital chilena. El hombre pintado de rojo es solo un ejemplo de los múltiples artistas itinerantes que, junto con adornar una ciudad gris, buscan trabajar y ganar dinero con lo que ellos saben hacer: arte. A ratos, especialmente los fines de semana, esta calle se llena de mimos, estatuas humanas, hombres disfrazados de personajes infantiles, humoristas, bailarines, acróbatas y bandas musicales.

Sin embargo, el año pasado fue lanzada una ordenanza municipal en la comuna de Santiago que decretó la salida de los artistas callejeros de la vía pública. La razones esgrimidas por el municipio encabezado por Raúl Alcaíno fueron los ruidos molestos que los artistas provocarían y el foco de delincuencia que ellos significarían, debido a los grandes ruedos que crean en cada una de sus presentaciones, hecho que ayudaría a los delincuentes a escabullirse entre la gente y robar.

Sobre esto, el presidente del Sindicato de Cantores Urbanos de Chile −Sicuch−, Bernardino Vásquez, expresó mediante su sitio web: “ya no queremos que se nos haga responsable entre otras cosas de la delincuencia, la delincuencia es un drama social que nosotros combatimos con nuestra sola presencia en las poblaciones, donde los jóvenes ven en nuestro arte una forma de salir adelante a la falta de oportunidades y desigualdad, transformándonos en ese momento en un verdadero referente social”. Cabe mencionar que el Sicuch, pese a su nombre, reúne también a mimos, acróbatas y otros artistas callejeros.

Desde la puesta en marcha de esta ordenanza municipal, los artistas callejeros no han podido trabajar tranquilos. Los guardias de Santiago y carabineros, cumpliendo con las obligaciones emanadas de la ordenanza, interrumpen sus presentaciones y los multan. “Cuando nos pillan, nos echan. El otro día nos pasaron un parte a cada uno, de 3 UTM más o menos”, dice el hombre encargado de vender los discos de música de relajación que sus tres compañeros están interpretando en vivo en medio del Paseo Ahumada. “Carabineros siempre que nos pillan, nos echan”, cuenta un hombre que acaba de sacarse la máscara de Spiderman con la que atrae y alegra a los niños en plena Plaza de Armas.

Sin embargo, se abre en el horizonte de estos artistas populares una nueva posibilidad. Una revancha que los volverá a poner en el centro de Santiago. Esta vez sin peligro de multas. “Hay un proyecto con el Gobierno. Nos van a dar una credencial. Hay un convenio a nivel nacional con la Asociación de Municipalidades para que podamos trabajar sin problemas”, cuenta Rodrigo, el de la música de relajación.

Lo cierto es que existen dos importantes intenciones de establecer las condiciones de trabajo de los itinerantes. La primera de ellas es un proyecto de ley presentado por los diputados Marco Enríquez-Ominami −PS− y Álvaro Escobar −independiente− que busca regular el trabajo de los artistas callejeros en cuanto a niveles de sonoridad con los que este se puede desarrollar. El proyecto dice que se permite toda ejecución municipal en bienes públicos, siempre que su sonido no sea más alto que los niveles máximos de presión sonora permitidos por ley. Destaca también que ninguna resolución puede establecer prohibiciones de ningún tipo para el desarrollo de la música en la vía pública.

Este proyecto de ley, que fue lanzado el 13 de septiembre pasado, no tiene ningún tipo de urgencia y se encuentra aún en el primer trámite constitucional, dentro de la Cámara de Diputados. Esta regulación, sin embargo, corre solo para los músicos, pero son muchos otros los artistas que pululan por las grandes calles de Santiago centro.

Para los músicos y para todos los demás, nace el compromiso contraído por la Asociación de Municipalidades, quienes firmaron un convenio con el Sicuch para dejar trabajar a los artistas en la vía pública. Luego de la confirmación del acuerdo, los itinerantes han estado inscribiéndose y audicionando para conseguir las credenciales que les permitirán trabajar. Sobre eso, Rodrigo menciona: “Hace poco fui a la audición, el otro día fui a dejar la foto para la credencial. Se supone que en diciembre ya la vamos a tener y vamos a poder trabajar tranquilos”.

En unas cuantas semanas, entonces, deberían cesar las reprimendas que han recibido durante este tiempo. En diciembre van a poder volver a hacer sus shows sin tener que estar pendiente de los guardias o de los carabineros. En un tiempo más, vamos a poder volver a ver un Paseo Ahumada que no solo sea el camino por el cual llegar a las grandes tiendas, sino que se vuelva a convertir en un lugar donde disfrutar expresiones artísticas que nos devuelvan una sonrisa al rostro. Un Paseo Ahumada que sea capaz, de vez en cuando, de envolverlos con un hálito artístico.

Fanáticos del animé, tuvieron éxito y lograron sus sueños: Otakus con Cartón

Dos profesionales del mundo del animé en Chile desmitifican la típica imagen de los otakus como sujetos que sólo viven en son de los “monos chinos”. Saben para dónde va la micro, tienen opinión y ánimo de participar en una sociedad más justa.

Por: María Paz Donoso E.

Hemos visto en los últimos meses cómo las tribus urbanas se han apoderado de los medios. Punkies, góticos, skaters, reggaetoneros y en especial los pokemones se han expuesto en programas como el Diario de Eva o en el verano pasado en el matinal de TVN Buenos Días a Todos, mostrando sus gracias y coreografías. Los otakus y visuals no son la excepción.

¿Quiénes son los otakus?

No obstante, los otakus han existido mucho antes de que se les catalogara como tribu urbana. Desde hace más de 10 años se han reunido en ciclos universitarios, donde cada semana veían series en el ya obsoleto VHS, las cuales ya eran difíciles de conseguir. No podemos dejar de mencionar, además, que la televisión abierta jugaba un rol fundamental en la difusión de dichas producciones. En los 80 Candy Candy estuvo de moda y en los 90, Saint Seiya, más conocida como Los Caballeros del Zodíaco, las sagas de Dragonball y Sailor Moon, series que la rompieron entre cientos de niños y jóvenes. Con el avance de la tecnología y la expansión de Internet, la difusión de la producción audiovisual nipona se hizo más accesible. Fansubbers, grupos de personas que subtitulan anime directamente del japonés, comenzaron a poner a disposición las últimas series en línea con su emisión en el país del sol naciente. Y así este especial hobbie fue creciendo en popularidad y masividad, para llegar a convertirse en una moda.

Con su invasiva propagación, se dieron a conocer, además, otras aristas de la cultura nipona, como el “visual kei”. De acuerdo a la definición dada por Nishibu, un blog en español especializado en el estudio de la cultura visual japonesa, corresponde a un “movimiento cultural caracterizado por el uso de looks de lo más excéntrico, sobrepasando a veces los límites de lo grotesco: El culto a la imagen llevado a sus extremos más freaks”. El artículo continúa con el origen del estilo, que fue a través de la música visual y tuvo su apogeo a fines de los 80’s y comienzos de los 90’s en las principales ciudades de Japón. El ejemplo más significativo es la banda X-Japan. Nishibu menciona, además, que “el visual kei forma parte ya de la juventud japonesa como una moda más: peinados punkies, kilos de maquillaje estrambótico y vestidos que van desde el cuero y el vinilo estilo sado-maso, hasta los más exquisitos vestidos de encaje sacados del Romanticismo europeo del siglo XVIII”. En Chile podemos ver a sus seguidores en los eventos de animé, destinados en sus inicios para los otakus, y en el conocido portal del Paseo Ahumada, Eurocentro.

Entre los otakus y los amantes del visual kei se han producido confusiones que tienen que ver con meterlos dentro del mismo saco, ya que ambos grupos son adeptos del animé; no obstante, tienen sus diferencias. El visual kei, cuyas características ya han sido descritas, se distingue por separado del otaku, ya que éste es ñoño: ama las historietas niponas, el animé y los videojuegos, pero sin caer en un look extravagante.

En Chile durante mucho tiempo han existido grandes controversias en torno al tema del manga y del anime. Se les ha criticado por su excesiva violencia y sus adeptos son mirados como seres extraños, que lo único que piensan es en vivir una vida como la que se da en los dibujos de animé y todo lo que hacen va en son de ello. Últimamente, sus éxtasis más grandes son los concursos de cosplay, en otras palabras, personas que se disfrazan de sus personajes favoritos ya sean de animé o juegos.

Las excepciones

Si bien puede ser verdad en muchos casos, hay muchas excepciones que rompen esta regla de que los otakus son sujetos que no tienen un futuro por delante. Carlos Flores es Ingeniero en ejecución en informática y trabaja para la empresa Soluciones Integrales S.A. Organizó un ciclo de animación con Setsuna, líder de Otaku Yakuza, grupo que produce la mayor convención de animé en el país, Animé Festival, y fue miembro de Shin Otaku Fansub, que posteriormente se disolvió. En estos momentos es administrador del foro de Salomé Anjarí, cantante idol chilena que canta covers de las canciones de las series más populares entre el público otaku. Para Carlos el animé es un pasatiempo. “Mi experiencia viendo animé ha sido bastante buena, pues entiendo que la animación japonesa es un hobby más entre muchos, que tienen un sitio en mis pensamientos, pero dándoles el tiempo justo, no obsesionándome. Tengo mis jerarquías claras, ya que uno es un profesional ante todo”.

Especial es el caso de Juan Andrés Saavedra. Diseñador gráfico, trabaja de forma independiente dando respuestas a problemas de comunicación visual que involucren una fuerte carga ilustrativa de alto grado figurativo, como diseño e ilustración para la industria editorial, de publicidad y web en su sitio invasor.cl. En el mundo chileno del manga-animé es el representante, diseñador, director de arte y gestor de Salomé Anjarí, Jessica Toledo, ByS Revolution y 2thelight. Para él, compatibilizar la experiencia de ver animé y el trabajo van súper de la mano. “Soy comunicador y todo lo japonés es un referente para mí, en general todo lo ñoño. Incluso, ya he tenido la oportunidad de dibujar profesionalmente para diferentes editoriales de Estados Unidos. Mi lado otaku es de modo directo mi pega”.

El animé, sin lugar a dudas, ha influido en la vida cotidiana y personal de Carlos y Juan Andrés. “El animé me ha dado un punto de vista más humano sobre distintas temáticas de la vida, a una edad en la cual aun me estaba formando. Los japoneses, debido a los sucesos socioculturales que han enfrentado, como Hiroshima, tienen un punto de vista distinta, mas real, que me ha ayudado mucho a comprender el mundo con todo lo bueno y también lo malo” manifiesta Carlos.

En tanto, el webmaster de invasor.cl señala que “mi profesión es ser ñoño y otaku a la vez, no es como que trabaje en una oficina algo administrativo y después al llegar a la casa tengo mi espacio friki. El animé, además de ser uno de mis medios de entretenimiento favorito, me forma como profesional, ya que son los espacios y mercados que solicitan mis servicios. Aunque suene excusa para ver mucho anime, yo siempre estoy al tanto y poniéndome al día de que es 'lo que pega' básicamente por un tema de entender el mercado. Soy un estudioso de la cultura visual japonesa a nivel profesional, pero a modo personal, es mi pasatiempo. Soy como un futbolista que se gana la vida haciendo lo que le gusta”.

Si hay que establecer diferencias respecto a otras tribus urbanas, Carlos dice que “lo que marca un quiebre es la antigüedad, que a su vez la provee de un mayor sustento, por lo mismo, no es pasajera como otras, tiene una base formada, por ejemplo muchos mangakas son reconocidos mundialmente, incluso siendo premiados con el Óscar como Hayao Miyazaki con El Viaje de Chihiro. Nunca he visto ganar un premio que involucre intelectualidad a Daddy Yankee”. Por otro lado, Juan Andrés señala al respecto que “algo tan así como para diferenciarla de otra tribu sería caer en detalles, pero más que nada y dentro de mi propia perspectiva, por muy limitada que pudiera ser, es que el otaku tiene un fuerte sentido del consumismo y el coleccionismo más presente e intenso que en otras tribus”.

La fuerte expansión en los últimos años del anime vía la Web 2.0 ha expandido el merchandising a niveles insospechados. Es común ver bolsos repletos de “chapitas con monos chinos”, según la percepción de la gente y también que existan muchos jóvenes que ven animé sólo por el boom de la cultura nipona. Es esto lo que ha originado frases como “Un otaku no se hace, se nace”. Juan Andrés y Carlos comparten plenamente esta visión. “El fan de verdad permanece interesado en el tema y el otro pronto lo dejará cuando pase su moda”, indica el primero. No obstante, el segundo es más radical y hace una analogía: “Es la misma que existe entre un empresario exitoso con estudios, y alguien que obtuvo el dinero ganándose el Kino. Los otakus provienen de antes, donde no había Internet, por lo cual uno debía si o si tener hambre de conocimiento, pasar por el proceso de adquisición de éste, que te hacia madurar. Los chapita obtienen todo digerido, no piensan, solo están allí en base a cosas demasiado pasajeras”

Sociedad intolerante v/s nuevos espacios de integración

Ya hemos dicho que el público que ve anime, ya sean otakus, o parte de la nueva oleada de visuals, son mirados de manera extraña, que sólo se aíslan en su mundo de cantantes nipones e historias de la más diversa índole. Según Carlos, esto se debe a “porque simplemente vivimos en una sociedad intolerante, en la cual si eres distinto, estás mal. La única opción de compartir lo que sientes, es buscar gente que piense como tú. En Europa vemos góticas caminando por la calle y es pan de cada día, en cambio acá toda la gente se da vuelta, lo que demuestra que vivimos en un país que aun es, y seguirá siendo subdesarrollado”.

Juan Andrés piensa lo contrario: “No comparto esa visión. Siento que en mis tiempos existía ese aspecto de encierro, que a los eventos solo iba la gente con problemas de comunicación social, muy tímidos, etc. pero ahora los adolescentes que van a eventos son de otro perfil mas "normal", socialmente hablando. Si bien hay casos de gente aislada yo considero que es el espectro menor de gente por lo cual no es lo que marca el actual escenario.”

La conciencia cívica y la falta de interés en los temas que involucran a la sociedad es otra imagen que marca a los amantes de la animación nipona. Para Juan Andrés, el problema es generalizado. “Si el grueso de los otakus aquí en Chile son adolescentes es obvio que no les interesen esos temas, no sucede solo en este medio, sino a nivel general. Los jóvenes no están ni ahí con el tema”.

Carlos atribuye las causas de la falta de participación a la intolerancia: “Cómo les podría interesar un sistema que no los acepta y no recoge sus inquietudes. Son mirados con extrañeza, debido a que tienen hobbies que no son hablar de futbol todo el día, o hacer asados con melón y vino sin polera los domingos para ver el partido”

Futuro y espíritu emprendedor


Si ver monos chinos todo el día es la culpa de que se crea que los otakus no tienen futuro en el sistema, en muchos casos, es equivocado. “Ser profesional y querer emprender no es tema de si eres otaku o no. Depende de cada persona, el anime no tiene ninguna relación”, opina Juan Andrés.

Si el animé y la cultura nipona es una forma de vida para muchos, Carlos expresa que “cuando uno no esta contento con la vida que tiene, finge vivir otra, y esto explica sobremanera las conductas de la juventud actual, que no están conformes, pues son rebeldes, producto de la mentalidad que nos impone el libre mercado. Es un problema a nivel general, no sólo de algunos que ven animé”.

Además, agrega que “somos el país con más tribus urbanas, lo que demuestra claramente la falta de identidad de los jóvenes, quienes son altamente influenciables, esto también producto de la falta de preocupación de los padres, que no les dan una base sólida a sus hijos. Muchos padres de sueldos millonarios, son personas ocupadas, con nulo tiempo para cuidar a sus hijos, quienes quedan expuestos a la sociedad en su conjunto. En cambio, cuando en una familia se maneja buen nivel intelectual, se instruye al muchacho desde pequeño para saber pensar, esto debe hacerlo la familia, no sacas mucho pagando un colegio de 300 mil pesos si no vas a acompañar a tu hijo en el proceso de formación de carácter”.

Carlos también insiste en que las instancias emprendedoras van por iniciativa propia. “Para muchos jóvenes el ser profesional o alguien en la vida no es prioridad, si fuese así no existiría tanta pobreza y vagancia. Lo único que diferencia a un otaku de los jóvenes promedios, es que tienen una afición distinta, el ser otaku no te predispone a ser profesional o un fracasado”.

Por otro lado, Juan Andrés considera muy importante la participación ya que “sin ella no puedes hacer nada. Por ejemplo, dentro de mi área, me preocupa construir y proyectar mi especialidad en Chile. Recién di una charla en una convención de ilustración y emprendimientos, ese tipo de actividades construyen, desarrollan y mejoran las condiciones de los profesionales donde me desempeño.”

“Quien no tiene conocimiento ni se interesa por lo que pasa en su entorno, no puede opinar, entonces no contribuye a una sociedad mejor. Y eso es fundamental” expresa Carlos.

La oleada de visuals y chapitas: ¿Apertura de mente o mala imagen del otaku?


El fenómeno del visual kei no deja indiferente a nadie. Han invadido los eventos de animé y cada vez más hay espectáculos y merchandising especialmente para ellos, como discos de los grupos An Cafe, Dir en Grey y la presentación del artista japonés Miyavi en mayo pasado en el Teatro Teletón. La percepción que tienen los medios al confundir a visuals y otakus como lo mismo molesta a muchos seguidores de ambas corrientes, sin embargo, hay opiniones encontradas acerca de su irrupción. Juan Andrés no está en su contra. “Me gustan todos esos tipos de manifestaciones culturales. Soy openmind, me encanta la cultura pop”.

Por el contrario, Carlos opina que por culpa de ellos y a los chapitas se ha intensificado la mala imagen de los fanáticos de la animación japonesa. “Esto debemos agradecerlos a los chapitas, que institucionalizaron que el ser otaku es vestirse de negro y ser gay. No revelare identidades, pero conozco gerentes de mega corporaciones chilenas que son otakus y allí los tienes, exitosos, algunos son padres de familia. El problema es que esta sociedad que no piensa por sí misma, sino por lo que le dicen los medios, que aún cree que los chapitas son otakus y generalizan”.

Carlos finaliza con que la culpa es compartida. “Aquí tenemos un público demasiado pasivo, no analiza nada, cree todo lo que los medios les dicen, por lo mismo, Chile está a años luz de ser un país desarrollado”.