10 de diciembre de 2008

SANTIAGOABRAZA: Desacelerando la vida

Hace poco más de dos años, algunos jóvenes chilenos se entusiasmaron con un movimiento internacional llamado “Free Hugs”. Éste pretendía que sus voluntarios abrazaran a personas que no conocen, con el solo fin de hacerles el día distinto. En Chile, si bien es un grupo que no cuenta con un número determinado de participantes, no es difícil verlos en lugares céntricos de las ciudades más grandes del territorio, entregando algo de cariño.

Por: Ricardo Ignacio Ramírez Vallejos

Un grupo de entusiastas jóvenes, estudiantes universitarios o de los últimos años de la enseñanza media la mayoría de ellos, están emplazados en medio de una de las esquinas más concurridas del centro de Santiago. La arista en la que se unen el Paseo Ahumada con el Paseo Huérfanos es el lugar elegido para desplegar coloridos carteles, risas, gritos y “buena onda”. Todos ellos están decididos a dar abrazos a gente que ni siquiera conocen, por el simple hecho de entregarles un buen rato. Tienen en la mente la idea de darle a los apurados transeúntes una experiencia distinta.

El surgimiento

“Free Hugs” nace el año 2004, con la historia del australiano Juan Mann, quien al pasar por un período solitario de su vida y con la consciencia en su mente del poder que un abrazo puede tener sobre las personas, decide salir a repartir estas muestras de cariño a quienes transitaban por el Pitt Mall Street, en Sídney. Un día, mientras abrazaba, Juan fue grabado. Ese video fue subido al portal Youtube, desde donde se hizo mundialmente conocido.

Ver video aquí

Esta misma grabación fue la que vio Danilo Urbina, fundador de Santiagoabraza, el ala chilena del movimiento internacional. El joven cuenta que al ver el video “encontré tan bacán la campaña. Fue como ‘¡wooo, qué simple y qué llenador al mismo tiempo!’ Era toda una intervención pública”. Desde ahí, Danilo se lanzó a la búsqueda de grupos que estuvieran abrazando en las calles de Santiago, y los encontró. Corría el año 2006 y el movimiento ya se hacía internacional.

Urbina cuenta que si bien existía gente que salía a entregar abrazos, no habían medios de información. A partir de ahí nació su idea de crear el blog Santiagoabraza, desde donde estos chicos se encargan de mostrar a la gente lo que hacen. De esta manera, entre otras cosas, son capaces de animar a nuevos participantes para seguir con el movimiento. “Acá habían grupos de hace tiempo que daban abrazos, pero no existía ninguna instancia de información sobre esto. Por lo tanto, hace un año más o menos, comenzó a funcionar el blog Santiagoabraza, dando información de este movimiento en Santiago y en Chile. Así de poco nos comunicamos con grupos en Viña, Concepción y Antofagasta, además de otros no tan estables, pero que también participaban en la campaña”, cuenta.

Sociedad individualista

Así, reuniéndose todos los fines de semana en puntos concurridos de la capital y con un lugar asegurado en la Web 2.0, el ala chilena de “Free Hugs” comenzó a funcionar formalmente. Las motivaciones que tienen los jóvenes para participar en esta campaña son claras: “Queremos plantear la idea de que estamos en una sociedad cada vez más individualista, que hay cosas que estamos perdiendo y entre esas está el contacto con los otros. Con los abrazos se muestra lo importante que puede ser el contacto físico con otra persona, todo lo que te puede entregar”, dice Danilo.

La idea es reencontrarnos con nosotros mismos, dejar de lado el apuro de la vida cotidiana o la inseguridad que produce estar al lado de alguien que no conozco. Estos jóvenes pretenden entregarse por completo en un abrazo que le puede cambiar el día a un transeúnte triste. Es una simple muestra de cariño que no tiene otro fin que mostrar la importancia de entregar y recibir amor, aunque este venga de un completo desconocido.

Sin embargo, continúa siendo extraño ver a un grupo de personas saltando en medio de una calle para entregar un abrazo. La respuesta de los transeúntes chilenos no ha estado alejada de esta apreciación. “Hay de todo, desde gente que corre a abrazarte y que le encanta la iniciativa, hasta los que le carga lo que estás haciendo y te miran con la peor cara del mundo. Pero en general la gente te queda mirando con cara de ¿qué onda? y luego sonríe al ver gente dándose abrazos porque sí”, cuenta el fundador de Santiagoabraza.

Pese al mal recibimiento de algunos transeúntes, los jóvenes siguen en pie con su campaña. Lo hacen especialmente por la gente que “como nosotros es más de piel, que le gusta el contacto físico pero que no lo tiene”, dice Danilo. Las respuestas como “gracias por tu abrazo, me abrazan solo para año nuevo”, “hace tiempo que no me abrazaban” o “abrazarte a ti es como abrazar a mi hijo, pero él es muy frío” son las que mantienen a los abrazadores con la mente y el corazón puestos en el objetivo de mostrar la importancia del cariño en una sociedad que se hace cada vez más distante, más individualista, más solitaria.

Su apoyo a la Teletón

En Chile, año a año se realiza una campaña benéfica que por 27 horas une a los habitantes del país en torno a una meta en dinero que es entregada a la institución llamada Teletón. Esta acoge a menores con problemas motores, malformaciones o enfermedades psicológicas. En la última campaña, realizada el 28 y 29 de noviembre, Santiagoabraza no quiso estar ausente.

Fue así como nació la idea de la “Abrazatón”. Los jóvenes se propusieron entregar abrazos durante las 27 horas que dura la campaña solidaria. Buscaron empresas que apoyaran su iniciativa y que fueran capaces de donar una suma de dinero si conseguían la meta de abrazar a más de cinco mil personas.

Las empresas patrocinadoras fueron la Imprenta Undurraga y la Envasadora Faoenva, quienes entregaron un millón de pesos a la Teletón al cumplir la meta propuesta por los abrazadores. De hecho la meta fue duplicada, durante las más de 25 horas que estuvieron en las calles de Santiago, lograron abrazar a diez mil personas.

Esta última fue solo una muestra del espíritu solidario que mueve a los miembros de Santiagoabraza. La idea es entregar cariño, es demostrar la importancia que tiene detenerse a dar un abrazo, un beso, a conversar un poco o a simplemente ver a las demás personas pasar y desacelerar la frenética vida cotidiana. Con estos principios firmes, los abrazadores chilenos continuarán con su generosa misión.

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