Gonzalo Hidalgo es un joven de 18 años que, a diferencia de sus compañeros, compatibilizaba los quehaceres escolares y todo el estrés de la PSU con una de las actividades que le apasionaban: participar en el Colectivo Conciencia y Acción Revolucionaria(CAR), una agrupación de izquierda que nació hace un año y que actualmente esta integrada por alrededor de 15 jóvenes, cuyo rango de edad fluctúa entre los 13 y 21 años.
Por: Camila Espinoza L.
Gonzalo nos relata su experiencia en este movimiento. Su función en la agrupación c
onsiste en ayudar en las tareas que se proponga el colectivo para captar adherentes. Nos explica que todo se inició “con un grupo de jóvenes afines con la política anarquista, es decir, poder popular, MIR; con ganas de impulsar al resto de la sociedad a seguir esta ideología. Así poco a poco se fueron sumando personas”.
El colectivo cree que “nuestra sociedad vive en un sistema corrupto, que debe cambiar para que pueda generarse una relación de cooperación entre las diferentes clases sociales, donde todos sean libres e iguales”, señala Karla Martínez, amiga cercana de Gonzalo. Esta es su bandera de lucha: buscar un mundo sin discriminación, donde todos tengan los mismos privilegios. También están en contra de aquellas instituciones que obliguen a las personas a efectuar algo que no quieren, como el servicio militar en nuestro país, el cual debe ser realizado por todos los muchachos chilenos mayores de 18 años.
Modus operandi
En el CAR, las decisiones se toman en conjunto a través de una asamblea, ya que, según expresa Gonzalo, todos so
n iguales. En estas reuniones discuten sobre la situación política nacional, el conflicto mapuche, la crisis económica, problemáticas estudiantiles, entre otros. Además se analizan asuntos internos de la agrupación, como el financiamiento, las tareas que debe realizar cada integrante, las actividades futuras, entre las cuales se cuenta la edición del boletín “Chispa de rebeldía”. En la publicación y elaboración de este medio trabaja más de un colectivo. El boletín se ha trasformado en herramienta para difundir sus ideas y plasmar libremente su postura respecto a diferentes temas.
Una de las principales actividades del colectivo es pintar muros, pero en ellos no escriben garabatos o rayones. Todas sus pinturas abordan una temática diferente. “El colectivo tiene murales con motivo de la conmemoración de luchadores y revolucionarios asesinados, causa estudiantil, mapuche, llamando a alguna agitación social, entre otras. Pero usualmente no mezclamos las causas en un mismo mural”.Todas estas pinturas tienen un fin: difundir su ideología de manera artística. Para ello dan a conocer” una postura política, informando sobre algún hecho sucedido y demostrando apoyo a alguna causa popular”.
Uno de los temas más importantes para el CAR en estos murales son los mapuches. Es común ver consignas como: “La tierra sera recuperada, La Sangre sera vengada” o “Newen Peñi” (Resistencia Hermano en mapudungun). “Siempre es un mensaje de apoyo a la causa mapuche y solidaridad con esta”, afirma Gonzalo.
Respecto a la etnia mapuche, también explica que para su movimiento esta comunidad es muy importante, porque “vemos en ellos una imagen viva de lo que es y ha sido la explotación, la discriminación, la opresión, la fuerza, la resistencia, la subversión, la cultura, etc. Creemos que ellos fueron los dueños de este lugar antes de la llegada de los españoles y algo de sus sangre compartimos con ellos gracias al mestizaje, y está de más decir que compartimos sus reivindicaciones”.
A través de los murales representan temáticas como el conflicto mapuche, todo de manera artística y llamativa. De hecho, han obtenido buenos resultados, ya que mucha gente se les acerca a pedir información sobre su agrupación y saber como participar en ella. También otras organizaciones se han interesado en realizar trabajos en conjunto con ellos.
Las pinturas son realizadas en casas de diferentes poblaciones, siempre con el permiso de sus respectivos dueños. Para comprar los materiales necesarios utilizan dinero de los fondos del colectivo que han ganado realizando diferentes actividades, como vender pollo y papas fritas en diversas comunas. E incluso, ellos mismos financian esta actividad, aportando una cuota de 1.000 pesos por persona.
Antes de terminar, señala orgulloso: “Somos un colectivo estudiantil, pero también nos consideramos revolucionarios. Participamos desde las asambleas de estudiantes hasta
en las marchas mapuches. Como colectivo pintamos murales, realizamos de manera independiente o con otras agrupaciones actos en conmemoración del MIR y de los diez años de la caída de Ariel Antonioletti y el Toño Cunini”. Para manifestar su admiración, este 13 de diciembre se efectuará un acto en honor de la muerte de estos dos hombres.
Ariel Antonioletti y Antonio Cunini: un modelo a seguir
Para los integrantes del CAR, al igual que otros movimientos, existe un referente, que es el modelo a seguir. Karla explica que “realizamos ceremonias por aquellos que murieron luchando por algo mejor para nosotros e incluso murieron en manos de los pacos”.
Luis Antonio González, más conocido como Antonio Cunini, fue miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Fue asesinado el 13 de diciembre de 1990 por la policía en la sexta región. Tenía 27 años cuando rescató a una niña de un incendio provocado por Carabineros y éstos le propinaron un disparo en el pecho.
Por otra parte, Marco Ariel Antonioletti fue un militante del Mapu-Lautaro, quien hasta los 21 años era parte del grupo de presos políticos post-golpe. Mientras estaba internado en la sección de Oftalmología del hospital Sótero del Río, las Fuerzas Rebeldes y Populares Lautaro (FRPL) lo rescataron y lo trasladaron hacia la Villa Japón, en el sector poniente de Santiago. Alcanzó a estar dos días libre, porque el 16 de noviembre de 1990 fue asesinado por la policía que lo encontró en la casa donde se escondía.
onsiste en ayudar en las tareas que se proponga el colectivo para captar adherentes. Nos explica que todo se inició “con un grupo de jóvenes afines con la política anarquista, es decir, poder popular, MIR; con ganas de impulsar al resto de la sociedad a seguir esta ideología. Así poco a poco se fueron sumando personas”.El colectivo cree que “nuestra sociedad vive en un sistema corrupto, que debe cambiar para que pueda generarse una relación de cooperación entre las diferentes clases sociales, donde todos sean libres e iguales”, señala Karla Martínez, amiga cercana de Gonzalo. Esta es su bandera de lucha: buscar un mundo sin discriminación, donde todos tengan los mismos privilegios. También están en contra de aquellas instituciones que obliguen a las personas a efectuar algo que no quieren, como el servicio militar en nuestro país, el cual debe ser realizado por todos los muchachos chilenos mayores de 18 años.
Modus operandi
En el CAR, las decisiones se toman en conjunto a través de una asamblea, ya que, según expresa Gonzalo, todos so
n iguales. En estas reuniones discuten sobre la situación política nacional, el conflicto mapuche, la crisis económica, problemáticas estudiantiles, entre otros. Además se analizan asuntos internos de la agrupación, como el financiamiento, las tareas que debe realizar cada integrante, las actividades futuras, entre las cuales se cuenta la edición del boletín “Chispa de rebeldía”. En la publicación y elaboración de este medio trabaja más de un colectivo. El boletín se ha trasformado en herramienta para difundir sus ideas y plasmar libremente su postura respecto a diferentes temas.Una de las principales actividades del colectivo es pintar muros, pero en ellos no escriben garabatos o rayones. Todas sus pinturas abordan una temática diferente. “El colectivo tiene murales con motivo de la conmemoración de luchadores y revolucionarios asesinados, causa estudiantil, mapuche, llamando a alguna agitación social, entre otras. Pero usualmente no mezclamos las causas en un mismo mural”.Todas estas pinturas tienen un fin: difundir su ideología de manera artística. Para ello dan a conocer” una postura política, informando sobre algún hecho sucedido y demostrando apoyo a alguna causa popular”.
Uno de los temas más importantes para el CAR en estos murales son los mapuches. Es común ver consignas como: “La tierra sera recuperada, La Sangre sera vengada” o “Newen Peñi” (Resistencia Hermano en mapudungun). “Siempre es un mensaje de apoyo a la causa mapuche y solidaridad con esta”, afirma Gonzalo.
Respecto a la etnia mapuche, también explica que para su movimiento esta comunidad es muy importante, porque “vemos en ellos una imagen viva de lo que es y ha sido la explotación, la discriminación, la opresión, la fuerza, la resistencia, la subversión, la cultura, etc. Creemos que ellos fueron los dueños de este lugar antes de la llegada de los españoles y algo de sus sangre compartimos con ellos gracias al mestizaje, y está de más decir que compartimos sus reivindicaciones”.
A través de los murales representan temáticas como el conflicto mapuche, todo de manera artística y llamativa. De hecho, han obtenido buenos resultados, ya que mucha gente se les acerca a pedir información sobre su agrupación y saber como participar en ella. También otras organizaciones se han interesado en realizar trabajos en conjunto con ellos.
Las pinturas son realizadas en casas de diferentes poblaciones, siempre con el permiso de sus respectivos dueños. Para comprar los materiales necesarios utilizan dinero de los fondos del colectivo que han ganado realizando diferentes actividades, como vender pollo y papas fritas en diversas comunas. E incluso, ellos mismos financian esta actividad, aportando una cuota de 1.000 pesos por persona.
Antes de terminar, señala orgulloso: “Somos un colectivo estudiantil, pero también nos consideramos revolucionarios. Participamos desde las asambleas de estudiantes hasta
en las marchas mapuches. Como colectivo pintamos murales, realizamos de manera independiente o con otras agrupaciones actos en conmemoración del MIR y de los diez años de la caída de Ariel Antonioletti y el Toño Cunini”. Para manifestar su admiración, este 13 de diciembre se efectuará un acto en honor de la muerte de estos dos hombres.Ariel Antonioletti y Antonio Cunini: un modelo a seguir
Para los integrantes del CAR, al igual que otros movimientos, existe un referente, que es el modelo a seguir. Karla explica que “realizamos ceremonias por aquellos que murieron luchando por algo mejor para nosotros e incluso murieron en manos de los pacos”.
Luis Antonio González, más conocido como Antonio Cunini, fue miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Fue asesinado el 13 de diciembre de 1990 por la policía en la sexta región. Tenía 27 años cuando rescató a una niña de un incendio provocado por Carabineros y éstos le propinaron un disparo en el pecho.
Por otra parte, Marco Ariel Antonioletti fue un militante del Mapu-Lautaro, quien hasta los 21 años era parte del grupo de presos políticos post-golpe. Mientras estaba internado en la sección de Oftalmología del hospital Sótero del Río, las Fuerzas Rebeldes y Populares Lautaro (FRPL) lo rescataron y lo trasladaron hacia la Villa Japón, en el sector poniente de Santiago. Alcanzó a estar dos días libre, porque el 16 de noviembre de 1990 fue asesinado por la policía que lo encontró en la casa donde se escondía.
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